(CNNenEspañol.com) - La mexicana que mantuvo la primera posición de la clasificación mundial durante tres años estuvo acompañada de su hijo Pedro.

En el día, Lorena Ochoa jugó las cuatro rondas del Abierto Femenil de Francia, por las tardes volvía al papel que la hace más feliz: el de mamá.

Aunque los bastones ya no son su prioridad, Lorena aún siente la emoción y nerviosismo de cada tiro, pero lejos de causarle presión, le dan ánimo para jugar de la mejor manera posible y disfrutar su día en el campo.