Otra Miami, más allá de las playas y tiendas

(CNN Español) - Miami es de esas ciudades capaces de envolver a sus visitantes y nativos en un aura de superficialidad, si sólo se pretende conocerla a través de los sitios turísticos más populares y de las luces de los clubes. Pero hay una Miami alternativa que se despierta en el arte urbano y que está escondida en jardines históricos que datan de principios del siglo XX.

Es fácil explorar esa Miami más allá de las playas de South Beach, de los malles y de los locales nocturnos que juntan la noche con el día en horas imparables de rumba.  Lo mejor es que con un presupuesto modesto puedes disfrutar de opciones muy variadas y espectaculares:

Un mar de flores y colores

Como un gran refugio natural en medio de la ciudad se extiende el jardín botánico, Fairchild Tropical Botanic Garden. En más de 25.000 pies cuadrados, se encuentran más de 700 especies de árboles tropicales, desde plantas y árboles que sólo crecen en el Amazonas hasta cactus originarios del desierto mexicano.

En el jardín, no sólo se pueden admirar las diferentes gamas de verde de la frondosa vegetación, también las obras de arte integradas hasta en los lagos colorean este paisaje, que por momentos hace olvidar que se está en una ciudad playera, acostumbrada a la humedad y al salitre. La entrada varía de 12 a 25 dólares y está localizado en la ciudad de Coral Gables.

Antigüedad vs. modernidad

Un vestigio de la Miami de principios de siglo XX se niega a morir y el Museo Vizcaya es un fiel reflejo de esa permanencia. Este museo histórico nacional fue era la casa invierno del magnate estadounidense, James Deering.

Desde la mansión se puede ver a través de un extenso ventanal toda la bahía de Biscayne y el contraste de la Miami moderna de grandes rascacielos. Los espacios del museo como la cocina, los cuartos y salas de recreación transportan a los visitantes a la opulencia del siglo pasado. Mientras que caminar por los jardines, de vegetación abundante y decorados con fuentes y esculturas grecorromanas, son una bocanada de aire fresco en medio de la antigüedad y el polvo de la mansión. El costo de la entrada es menor de 20$.

El renacer bohemio

Caminar y toparse con murales de colores estridentes, galerías y estudios de arte, tiendas que venden desde arreglos florales con cactus hasta objetos vintage, son algunas de las novedades que ofrece Wynwood.

Al norte del Downtown de Miami, esta área se ha convertido en el despertar bohemio y cultural de la ciudad. Con un espíritu que recuerda al desenfadado boulevard de Abbot Kinney, en Los Angeles, sus calles arropan a los artistas contemporáneos con mayor auge, así como también a más de 60 galerías de arte. Uno de los aspectos más distintivos de la zona son los murales que magnifican los espacios de las calles. En las paredes se pueden ver trabajos de artistas tan reconocidos como Shepard Fairey, famoso por el póster realizado con el rostro del presidente Barack Obama para su primera campaña electoral.

Teatro sin intermedio

Ver una obra de teatro de unos pocos minutos de duración es todo un arte de contar historias y está tomando auge en la ciudad. En el Centro Cultural Español, en Biscayne Boulevard, está el Microteatro, que consiste en unos contenedores acondicionados como salas de teatro, en donde se presentan obras de 15 minutos de duración, allí el público está tan cerca de los actores que está separado sólo por centímetros de distancia. En el microteatro no sólo se presentan noveles actores, sino también reconocidas figuras de las telenovelas de Latinoamérica. La entrada de cada obra tiene un valor de 5 dólares y mientras se espera el inicio de cada función, se puede compartir un trago y aperitivos.

Naturaleza en medio del concreto

En todo el centro de Miami está el parque Bayfront Park. Rodeado por la bahía de Biscayne, este lugar es un respiro de naturaleza en medio del concreto. Además de pasar un rato de tranquilidad al aire libre se puede practicar yoga, capoeira, baile y ver obras de teatros infantiles sin costo. Aquí constantemente se realizan conciertos gratuitos en el anfiteatro. El parque ofrece también la oportunidad de interactuar con obras de arte y monumentos como por ejemplo el Challenger Memorial, una escultura en memoria de los astronautas del Challenger, creada por el escultor estadounidense Isamu Noguchi.

El emblema cubano

El exilio cubano está identificado con la distintiva Calle 8. Sus comercios, tabaquerías, tiendas de guayaberas, galerías de arte, salas de teatro en español y el famoso parque del dominó, Máximo Gómez Park, es una opción para conocer un poco de la historia de la Revolución castrista. El reto es encontrar un testimonio a favor de los hermanos Castro, pero los hay. Una vez en este trocito de la cultura cubana es obligatorio comer la típica comida de la isla. El restaurante Exquisito es uno de los más visitados y recomendados en la zona por los vecinos del área. Ofrece en su menú, entre otras cosas, las famosas masitas de puerco, arroz congrí y para culminar el tradicional café cortadito. El precio promedio de los platos es de 9 dólares.

Un santuario salvaje  

Al salir de la ciudad de Miami y bajar hacia el sureste está uno de los parques naturales más grandes del país, Los Everglades, localizado en Homestead. Este es un santuario de protección de animales en peligro de extinción que desde 1947 es un parque nacional. La entrada al parque en un vehículo propio cuesta 10 dólares y se puede ingresar al lugar durante siete días consecutivos. Este parque con 2.400 millas cuadradas es una opción idónea para quienes desean estar cerca de la vida silvestre, ya que “es el parque natural subtropical más grande de Estados Unidos”.

En el parque se puede acampar por menos de 20 dólares y entre las diversas actividades que se pueden hacer en familia está pasear en remo, ciclismo, senderismo, observar las más de 40 especies de mamíferos que habitan el lugar, aves y reptiles, como el cocodrilo americano.