OPINIÓN: ¿Por qué los blancos no tienen amigos negros?

Por Tanner Colby, especial para CNN

Nota del editor: Tanner Colby es autor de “Some of My Best Friends Are Black: The Strange Story of Integration in America” (“Algunos de mis mejores amigos son negros: la extraña historia de la integración en Estados Unidos”).

(CNN) - “Entonces, ¿cuántos amigos negros tienes hoy?”

Es una pregunta que me hacen mucho desde que hace cinco años decidí investigar por qué yo, el típico blanco de clase media, no tenía ningún amigo negro.

De hecho, hoy tengo amigos negros. Varios. Pero raramente contesto esa duda, ya que preguntarle a gente blanca cuántos amigos negros tienen es plantear la pregunta equivocada.

Recientemente, una encuesta de Reuters mostró que el 40% de los estadounidenses blancos no tienen amigos que no sean blancos y solo un 20% de ellos tienen cinco o más amigos de otra raza. La gente pareció sorprenderse de que estos números fueran tan malos.

Personalmente, me sorprendí de que fueran tan buenos. Estados Unidos sigue siendo un país segregado y dividido. Incluso teniendo en cuenta las barreras institucionales y socioeconómicas, en lugares donde tenemos la oportunidad de integrarnos -como el comedor de una escuela, por ejemplo-, no solemos hacerlo.

La encuesta de Reuters, sin embargo, es engañosa. Incluye todas las minorías dentro de la categoría “no blancos”. Dependiendo en qué parte del país vivas, no es raro tener amigos asiáticos o latinos.

Pero la división social entre los blancos y los otros grupos es una función más del lento proceso por el que asimilamos la inmigración. Es un fenómeno totalmente distinto a la división social entre blancos y negros, el producto de 400 años de esclavitud y segregación. Esa es la división social que debería preocuparnos.

La razón por la que la pregunta “¿Cuántos amigos negros tienes?” es tan terrible es porque muestra cómo solemos hablar cuando nos referimos a cuestiones raciales. Incluso cuando intentamos hacerlo de forma constructiva, es común convertir a las personas negras en el objeto de la oración y no en el sujeto.

Los amigos negros son algo que intentamos adquirir para demostrar que no somos racistas. La forma en que se plantea la pregunta no les asigna entidad a los negros ni revela nada sobre la personalidad de la persona siendo interrogada.

Lo que realmente quieres saber no es “¿Cuántos amigos negros tengo?”, sino “¿Seré el tipo de individuo que una persona negra elige como amigo?”. Esa es una pregunta real. Encuesta a unos cuantos miles de blancos con esa pregunta y obtendrás algunas respuestas bastante interesantes o, por lo menos, algunas miradas confundidas.

Las personas blancas son producto de su propio entorno saneado. Los negros han sido sistemáticamente excluidos de los vecindarios blancos. Las historias negras rara vez emergen en la cultura popular. La historia racial en los libros de historia ha sido reducida a cuentos para niños. Trata de descubrir qué piensan los blancos sobre la raza y difícilmente encuentres sentimientos de odio o antipatía. No encontrarás nada. Nada de pensamientos profundos. Incluso los blancos que quieren tener amigos negros no saben por dónde empezar.

La falta de integración en Estados Unidos no sería un asunto muy importante si no fuera porque las relaciones sociales son vitales para el avance económico.

Incluso con programas que promueven el acceso de los negros a los espacios blancos, el esfuerzo recíproco es casi nulo.

El resultado es que los negros terminan con fatiga de integración. Muchos escritores negros respondieron a la encuesta de Reuters con ensayos explicando por qué no querían ni necesitaban amigos negros. No valen el esfuerzo.

Esa es su prerrogativa, pero, en última instancia, es una desventaja. Los blancos controlan el acceso a prácticamente todo. Si no tienes amigos blancos, quizá tengas un trabajo decente y una vida agradable, pero no todas las puertas en este país estarán abiertas. “Puede irme bien en una sociedad segregada”, dijo Martin Luther King Jr., “pero nunca sabré hasta dónde puedo llegar hasta que viva en una sociedad integrada”.

La amistad interracial, el vínculo social más allá del color, es el factor clave para dejar atrás estos pecados de Estados Unidos. Pero esto no se logrará con la cantidad de negros que los blancos conozcan. Ayudará que las personas blancas aprendan a ser mejores personas blancas.