(CNN) - Estuvo más de 21 horas hablando en contra de la financiación gubernamental al programa Obamacare.

Luego, el senador republicano por Texas Ted Cruz se sumó a otros 99 senadores de ambos partidos en la votación del miércoles que aprobó el paso de procedimiento en el Senado de la propuesta sobre el presupuesto que pide hacer justamente aquello a lo que se opone Cruz.

La extraña votación de procedimiento de 100-0 significa que la medida de gastos que evita un cierre parcial del gobierno la próxima semana ahora puede ser modificada por los demócratas del Senado para restaurar el financiamiento a las reformas al sistema de salud que tanto ha impulsado el presidente Barack Obama, un financiamiento que había sido eliminado la semana pasada por los republicanos de la Cámara.

Cruz lideró a un grupo de conservadores del Tea Party que intentaban bloquear la consideración del Senado sobre la legislación del presupuesto porque el líder de la Mayoría Demócrata del Senado, Harry Reid, dejó claro que su bancada retiraría la disposición contra la financiación a Obamacare.

No obstante, Cruz fue muy criticado por sus compañeros republicanos por su estrategia.

La confusión sobre la estrategia de Cruz fue evidente cuando votó con los demócratas apenas dos horas después de finalizara su maratónico discurso que empezó el martes en la tarde y terminó el miércoles.

Después de la votación del miércoles, Cruz le dijo a la prensa que su extensa intervención buscaba unir a los republicanos para impedir el financiamiento de Obamacare.

Sin embargo, Cruz no contó con el apoyo del líder republicano en el Senado, Mitch McConnell o de otros republicanos influyentes como John McCain y Bob Corker.

Al final, Cruz terminó votando con ellos para permitir la revisión del plan en el Senado.

La "hazaña"

Con solo algo de ayuda de amigos que se turnaron para hablar mientras él descansaba, Cruz no mostraba signos de estar por detenerse tras 18 horas de oratoria.

“¿Cómo le está yendo?”, preguntó el republicano Pat Roberts de Kansas. “Fabuloso”, respondió Cruz.

“Tengo la intensión de hablar en apoyo de retirar los fondos del Obamacare hasta que pueda seguir de pie”, prometió Cruz este martes. “En todo el país los estadounidenses están sufriendo por el Obamacare. No está funcionando”, dijo.

Obamacare es como se le conoce a la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible promulgada por Obama en 2010, que exige a la mayoría de los adultos tener un plan de salud o arriesgarse a ser multados.

En cierto punto este martes, el senador texano leyó el clásico infantil “Huevos Verdes y Jamón” a sus hijas mientras caía la noche.

Sus simpatizantes lo felicitaron a través de las redes sociales. #StandWithCruz se convirtió en una de las tendencias más populares en Twitter.

Pero quienes apoyan el Obamacare, como es llamada la reforma de salud, también se hicieron sentir. Para este miércoles por la mañana, los simpatizantes de la ley ya habían convertido a Obamacare en una tendencia.

Sin embargo, lo que hace Cruz no es una medida obstruccionista. Su discurso no impedirá que se lleve a votación este miércoles una ley aprobada por la Cámara de Representantes la semana pasada para dar recursos al gobierno. El Senado, controlado por los demócratas, quiere quitar una previsión que eliminó los recursos para el Obamacare.

El primer voto ocurrirá este miércoles, sin importar lo que haga Cruz.

Aunque a Cruz se unieron algunos legisladores republicanos, otros de su mismo partido han criticado su postura.

El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, públicamente se declaró en contra de la estrategia de confrontación de Cruz.

“No creo que obstruyendo una ley que quita el financiamiento al Obamacare es la mejor ruta”, afirmó en el pleno del Senado. “Todo lo que hace es cerrar el gobierno y mantener al Obamacare con recursos. Nadie de nosotros quiere eso”, señaló.

Los críticos dentro del partido republicano creen que la estrategia de Cruz es suicida y argumentan que es imposible detener el Obamacare mientras el Senado esté controlado por los demócratas y Obama siga en la Casa Blanca.

Ellos creen que intentar hacerlo causando el cierre del gobierno o evitando que se apruebe más deuda será contraproducente al dañar la economía y al partido republicano.

Paul Courson, Ted Barrett y Paul Steinhauser contribuyeron con este reporte.