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DACA

Fabulosas imitaciones: las mejores réplicas de sitios turísticos

Por (CNNEspañol.com)

Por Simon Busch, CNN

(CNN) — Si las aglomeraciones bajo la Torre Eiffel de París te desaniman, prueba a ir a Shenzhen, en China. Puede que no comparta la historia de la construcción francesa, pero al menos el café será más barato.

Sino, podrías dirigirte a Berlín. O a Las Vegas. O a varios otros lugares que tienen sus propias “Torres Eiffel”.

El movimiento de replicar atracciones turísticas ha ido ganando terreno en los últimos años.

Lo más reciente es que una empresa española está trabajando en la reproducción de las antiguas tumbas faraónicas de Egipto.

Abrirá al público pasado este mes a menos de un kilómetro de la tumba original en el Valle de los Reyes de Luxor; la réplica se ubicará al lado de la casa de Howard Carter, el líder de la expedición que desenterró al faraón hace casi un siglo.

La reconstrucción viene en respuesta a la amenaza que suponen los cientos de miles de turistas deambulando por la reliquia verdadera cada año.

Los cambios en la temperatura y humedad causados por su presencia en la cámara funeraria han provocado que las espectaculares pinturas murales sobre yeso se empiecen a deteriorar.

La nueva tumba de Tut  

La solución fue que la compañía con sede en Madrid, Factum Arte, creara réplicas de la tumba del Rey Tut y otras tumbas faraónicas, entre ellas la de Seti I y Nefertari, como un ejercicio filantrópico que obtuvo permiso del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto en 2009.

La firma utilizó técnicas de alta tecnología minuciosamente detalladas, perfeccionadas en reproducciones durante la ultima década, incluyendo copias de la tumba del faraón Tutmosis III en 2003 y, más recientemente, de “La Ultima Cena” de Leonardo y “La inspiración de San Mateo” de Caravaggio.

Construir réplicas de la tumba del Rey Tut y otras tumbas reales representa el proyecto más ambicioso de la compañía hasta la fecha, además de ser el proyecto de réplica a gran escala más detallado que jamás se ha llevado a cabo, dice Factum Arte.

Para el trabajo, se desarrollaron sistemas especiales de lectura en tercera dimensión, lo cual permitió que la cámara de entierro pudiera ser medida en 100 millones de puntos cada metro cuadrado.

Luego, el relieve en tercera dimensión de la tumba se reprodujo en moldes que fueron terminados a mano.

“¿Es exactamente igual que ver la tumba real? No. Pero se puede lograr bastante”, le dijo a CNN Adam Lowe, director de Factum Arte.

“Puedes ‘rematerializar’ la calidad del original a una distancia normal de visualización, así que la experiencia es visualmente idéntica a estar en la tumba”.

“No es un ejercicio de imitación, sino en parte se trata de revelar la condición del original para permitir que sea monitoreado”.

Se calcula que 500.000 personas al año visitarán las reliquias que se han reproducido; los fondos que se obtenga serán destinados en parte a preservar los sitios de patrimonio cultural reales de Egipto.

Geniales imitaciones  

Copiar un monumento antiguo tiene un atractivo evidente.

Puedes quedarte con la versión original, así como con todos los turistas -y sus ingresos- que amenazan con destruirla.

Esa misma motivación llevó a la realización de copias gigantes de las cuevas de Altamira y Lascaux en España y Francia, respectivamente, cuando la exposición a los elementos y el aliento de los anonadados visitantes, amenazaban con convertir en moho las grandes galerías de pinturas prehistóricas que contienen.

El motivo de replicar otras atracciones turísticas en todo el mundo, sin embargo, parece que gira menos en torno a su valor patrimonial.

Si crees que la Torre Eiffel está estrechamente relacionada con París, por ejemplo, puede que te sorprenda encontrar versiones de la misma, más o menos de tamaño natural, en Las Vegas, Berlín, India, China (dos, en realidad, en Hangzhoy y Shenzhen) y Fez, Marruecos.

El Taj Mahal, uno de los sitios turísticos más conocidos de la India, ya no es uno de los sitios turísticos más conocidos sólo de la India.

Una réplica en tamaño normal del monumento que el emperador mongol Shah Jahan dedicó a su amada tercera esposa, ha estado en Daca, la capital bangladesí, desde 2008.

India ha decidido llevar a cabo un tipo de venganza; está planeando la construcción de un Angkor Wat en las riberas del río Ganges.

Los “David” de Miguel Ángel  

Cuando se trata de arte, las copias anatómicamente exactas del “David” de Miguel Ángel se encuentran expuestas en todo el mundo, desde las Filipinas hasta el estado de Kentucky, Estados Unidos, y Montevideo, Uruguay.

En China, el país de las réplicas por excelencia, puedes incluso llevarte a casa tu propia Mona Lisa u obras de Van Gogh bastante convincentes, las cuales puedes adquirir en Dafen, la aldea de las pinturas al óleo, un barrio de Shenzhen famoso por sus imitaciones.

Además, China ha recreado escenarios del extranjero con atractivo turístico, como una pequeña porción de Londres, “Thames Town” en Shanghái y Hallstatt, un pueblo de montaña “austriaco” en la famosa provincia de Guangdong, donde se canta al estilo tirolés.

Sólo podemos preguntarnos, ¿ahora qué sigue? ¿Una Bélgica o Nueva Zelanda china?

¿Iría alguien ahí?

La imitación de sitios turísticos, ¿es lo mismo que visitar los verdaderos? Escríbenos en la sección de comentarios.