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Béisbol

Un exbeisbolista de las Grandes Ligas pierde 73 kilos

Por (CNNEspañol.com)

Por Paul Caron, CNN

(CNN) — Denny McLain es un nombre reconocido para casi cualquier aficionado del béisbol, especialmente en Detroit, donde jugó la mayor parte de su carrera en las Grandes Ligas de Béisbol. Pero ni siquiera sus mejores amigos lo reconocen después de haber perdido 73 kilos.

“Me encontré con un amigo ayer. No lo había visto en un año. Estaba sentado a dos mesas de mí”, dijo McLain. “No me reconoció. Él finalmente dijo, ‘no eres tú, solo es la mitad de ti’. Yo le dije, ‘la otra mitad se ha ido'”.

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Cuando McLain comenzó en el béisbol profesional, pesaba alrededor de 83 kilos.

Era conocido durante sus días de jugador por consumir una caja de Pepsi todos los días. Este hábito, dijo, le añadió 4,5 kilos al año a su cuerpo de 6 pies y 1 pulgada (1.86 metros).

McLain tomó una decisión que le cambió la vida al someterse a una cirugía bariátrica en junio.

La cirugía bariátrica puede realizarse de diferentes maneras, ya sea mediante la reducción del tamaño del estómago con una banda gástrica, mediante la eliminación de una parte del estómago (a menudo llamada gastrectomía vertical en manga) o resecando y redireccionando el intestino delgado a una pequeña bolsa del estómago, conocida como la cirugía de bypass gástrico. McLain fue sometido a una gastrectomía vertical en manga.

McLain dijo que su estómago alguna vez pesó 55 onzas. Y ahora pesa más o menos 4 onzas.

Desde la cirugía, McLain ha perdido 73 kilos. Él no va a decir exactamente cuánto pesa ahora, pero “es lo más cercano que he estado al peso de los días en que jugaba”.

“Lo está haciendo increíble”, dijo el Dr. Karl Pesta, doctor de McLain. “Él ha seguido el plan. Ha permanecido en el plan.

Aunque la preocupación por su salud era importante, McLain dijo que era la condición de su esposa, no la suya, la que lo motivó a realizar este importante cambio de vida. Hace un año, a Sharon McLain se le diagnosticó la enfermedad de Parkinson.

“La rapidez de la enfermedad ha sido muy traumática”, dijo McLain.

“Mis doctores me llevaron aparte y me dijeron: ‘Sharon está enferma. Dos cosas pueden pasar. Una es buena. Otra es mala. Lo bueno es: te da un ataque cardíaco y mueres. La mala noticia: si tienes un ataque y no mueres, ¿quién te va a cuidar? ¿De cuánta ayuda puedes ser?'”.

McLain dijo que su esposa tiene en ella una naturaleza competitiva de un atleta, gracias en parte a su padre. Cuando fue jugador, Lou Boudreau fue seleccionado ocho veces para el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas de Béisbol y gerente y miembro del Salón de la Fama del Béisbol.

Sharon ha perdido su sentido de equilibrio, dijo McLain, y tiene dificultad para caminar. Pero, ella es “una luchadora”.

“Es una batalla diaria”, dijo sobre el Parkinson. “Nunca tienes dos días buenos seguidos”.

McLain solo consume una comida al día, comiendo nueces como refrigerio y bebiendo agua con sabor el resto del día.

“Esa no es una dieta que recomendaría a todos, pero a él parece funcionarle”, dijo Pesta. “Él ha recobrado su energía; se está movilizando bien”.

McLain fue conocido como un jugador despreocupado fuera y dentro del campo, aunque tenía su período de altibajos.

En 1968, se convirtió en el último lanzador en ganar 31 juegos en una temporada (un récord que muchos piensan que nunca se romperá debido al diferente manejo de los lanzadores en la actualidad).

Fue el ganador del Cy Young, el ganador del premio al “Jugador más valioso” y estuvo en la portada de la revista Time en esa temporada.

Él también era un excelente organista, un talento que se convirtió en una carrera lateral, incluyendo un contrato de promoción con Hammond Organs, interpretaciones en “The Ed Sullivan Show”, interpretaciones especiales en Las Vegas y la grabación de un par de álbumes.

Al auténtico estilo de McLain, él compró su propio avión y aprendió a volar por sí mismo.

También fue suspendido en 1970 por estar vinculado a una banda de apuestas.

Él ha estado en prisión en dos ocasiones, por posesión de cocaína en 1985 y por malversación de fondos y lavado de dinero en 1996.

Él estuvo en la corte de bancarrota tres veces.

Su esposa se divorció de él durante su segundo período en prisión, pero la pareja se volvió a casar después de su liberación.

En 1992, su hija mayor, Kristin McLain-Sutherland, fue asesinada por un conductor ebrio, solo tres días después del día de su boda.

El día que McLain habló con CNN, era el aniversario de su muerte.

“Hemos tenido solo dos duros golpes, el día que perdí a mi hija, un golpe muy duro, y los últimos 13 o 14 meses, con la enfermedad de Sharon”, dijo él. “La vida nos da duros golpes a todos”.

Mientras que su esposa lo vitoreaba durante sus días de jugador, ahora es al contrario.

“La peor parte es la depresión, una depresión tan grave”, dijo McLain refiriéndose al diagnóstico de ella. “Nadie quiere vivir así. Necesitas animadores a tu alrededor todo el tiempo”.

Ahora es más fácil para él estar allí para ella debido a su pérdida de peso.

“Estaba en una silla de ruedas el 75% del tiempo” antes de la cirugía, dijo. “Tenía la rodilla derecha realmente mal, cuando andas cargando 73 kilos por todas partes, realmente tienes que pagar por ello. Me sentía avergonzado por ello”.

McLain ahora es mentor de otros que han pasado por el procedimiento bariátrico.

“Uno tiene que lidiar con eso”, les dice. “A cualquiera por ahí que tiene este problema, podemos decirle que ‘está gordo’ o ‘fornido’ o de ‘constitución grande’, lo que sea que quieras llamarlo. Yo estaba gordo. Sentimos todo tipo de vergüenza”.

McLain ahora ocupa sus días con presentaciones públicas, promoviendo sus dos libros, “Nobody’s Perfect” (Nadie es perfecto), y “I Told You Nobody’s Perfect” (Te dije que nadie es perfecto).

Él también está al tanto de sus 7 nietos, asistiendo a muchos de sus eventos deportivos. Y él ayuda a recaudar fondos para otras causas, incluyendo el museo Ted Williams en Florida. Williams era el gerente de “Los senadores de Washington”; él y McLain con frecuencia se peleaban durante la corta estancia de McLain con el equipo.

“Han pasado 35 años desde que he estado en esta forma”, dijo él. “Puedo hacer cosas ahora, que no podía hacer antes”.