Invierte en el próximo Facebook... por unos pocos dólares

Por Patrick M. Sheridan, CNNMoney

(CNNMoney) - Muchas personas han donado algunos dólares en Kickstarter para ayudar a financiar de todo, desde pantalones vaqueros hasta excursiones de escuelas y la nueva película Veronica Mars.

Estos "inversionistas" rara vez esperaron obtener a cambio por su dinero, algo más que una camiseta, una entrada a una película o tal vez la versión preliminar de un producto nuevo.

Eso está a punto de cambiar. Las compañías están empezando a ver la financiación colectiva como una legítima opción para recaudar una buena cantidad de dinero.

Imagina que el siguiente Facebook empezara cuando las personas comunes y corrientes decidieran dar algunos dólares cada una. En lugar de solo recibir una linda nota de agradecimiento, las personas que dan dinero obtendrían acciones en la compañía.

De hecho, el fabricante del casco de realidad virtual Oculus recientemente enfadó a algunos de sus patrocinadores en Kickstater por venderlo a Facebook. Algunos aficionados de Oculus se sienten traicionados y excluidos.

Pero los inversionistas con poca experiencia pronto podrían tener la oportunidad de invertir en compañías nuevas. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) se encuentra en medio del proceso de aprobación de los llamados "portales" para vincular a la gente común y a los empresarios.

"Si los inversionistas con poca experiencia han invertido inicialmente 1.000 dólares en Facebook, ellos terminarían con 200.000 el día que Facebook tenga su oferta pública de venta (OPV)", dice Kim Wales, directora ejecutiva de Wales Capital and CrowdBureau.

El nombre formal para esto es financiación colectiva por la venta de acciones y el proceso ya ha iniciado para los inversionistas "acreditados". Actualmente, la SEC define a un inversionista "acreditado" como alguien que gana más de 200.000 dólares al año (o 300.000 dólares en conjunto con su cónyuge) o tiene un patrimonio neto de más de 1 millón de dólares (sin incluir el valor de su vivienda principal).

Pero las nuevas normas en las que la SEC está trabajando permitirían que cualquiera pueda invertir en empresas nuevas a través de sitios de financiación colectiva.

Por supuesto, hay fallas evidentes al abrirle las puertas a cualquiera. Lo más seguro es que la mayoría de las empresas nuevas fracasen y la gente pierda dinero.

La SEC planea limitar las pérdidas al restringir que los inversionistas promedio inviertan más de 2.000 dólares o 5% de los ingresos anuales o del valor neto en un período de 12 meses, si el inversionista gana menos de 100.000 dólares.

Pero 2.000 dólares sigue siendo una gran cantidad de dinero para quienes no tienen grandes ingresos.

Kim Wales es consciente de las críticas. Pero señala que hay muchos controles y balances para evitar que los inversionistas salgan perdiendo, entre ellos un período de protección de 21 días en el cual pueda devolvérsele el dinero en caso de decidir no continuar con la inversión.

Wales espera convertir a CrowdBureau, un sitio de información de terceros que atenderá a los financistas colectivos, en un "puente entre Main Street y Wall Street".

También señala el éxito de Australian Small Scale Offering Board, una plataforma de financiación colectiva que fue lanzada en Australia hace 8 años.

"Ha habido cero casos de fraude. No es que la gente no lo haya intentado, sino que el público ha sido muy diligente en erradicarlo", dice.

Mientras que eso puede ser cierto, algunos expertos en seguridad temen que la financiación colectiva pueda ser un bastión para los estafadores.

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Dan Karson, presidente de la firma consultora de riesgos y de mitigación Kroll Associates, plantea este escenario: "Alguien en Bucarest crea una identidad ficticia, pero tiene una cuenta bancaria real y hace que los inversionistas sencillos de menores ingresos le envíen dinero".

Dicho esto, Karson cree que la financiación colectiva de acciones será "emocionante para los pequeños inversionistas". Él solo está preocupado porque se trata de "un nuevo mercado con regulación limitada".

Pero el fraude podría no ser el mayor problema. Lynn Turner, ex jefe de contabilidad de SEC, señala que la inversión en empresas nuevas es inherentemente arriesgada.

"Hay un historial muy claro que no va a cambiar. Una gran cantidad de empresas fracasarán", dice.

La Administración de Pequeños Negocios informa que aproximadamente la mitad de todas las nuevas empresas sobreviven cinco años o más; más o menos un tercio de las mismas logran llegar a 10 años.

Turner califica la situación pendiente de la financiación colectiva por la venta de acciones de ser "un fiasco" que podría hacer que la SEC enfrente quejas de miles de pequeños inversionistas que han perdido 2.000 dólares cada uno.

"Mi predicción, pero no es mi deseo, es que la financiación colectiva por la venta de acciones se extinguirá a causa de la mala publicidad después que la gente pierda su dinero debido a las empresas que van a pique", añade.

La financiación colectiva por la venta de acciones no tendrá sentido para muchos inversionistas.

Daryl Bryant, fundador y director ejecutivo de StartupValley, un intermediario registrado "o portal" que espera conectar a los emprendedores que buscan inversionistas, admite mucho de eso.

"No hay ninguna promesa o garantía. Lo que ofrecemos es un alto riesgo y alta recompensa", dice, y añade que los inversionistas promedio no deben estar pensando en invertir en empresas nuevas como ahorros de jubilación.

Los inversores también tendrán trabajo por hacer. Las empresas que buscan recaudar 100.000 dólares o menos, podrán certificar sus propias finanzas. Has escuchado bien. Y mientras una firma de capital de riesgo puede darse el lujo de intentar obtener un buen rendimiento y perder dinero con la esperanza de encontrar un par de grandes éxitos, el inversionista promedio no lo puede hacer.

Pero los defensores de la financiación colectiva de acciones dicen que estamos olvidando algo importante: la sabiduría de las masas.

"Con esta plataforma, es la gente la que ayuda a determinar si se trata de una buena idea o no. A la multitud le apasiona la debida diligencia. La multitud va a detectar cualquier cosa que no huela bien", dijo Bryant.