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Religión

5 cosas que debes saber sobre la visita del Papa Francisco a Tierra Santa

Por CNN en Español

Por Daniel Burke, Edito del blog Creencias

(CNN) — Así que un rabino, un jeque y un papa viajan a Tierra Santa…

Podría comenzar como el principio de un chiste trillado, pero en realidad es el séquito de uno de los viajes papales más anticipados en la historia reciente.

Ahora que el papa Francisco se dirige a Jordania, Belén y Jerusalén este fin de semana, estará acompañado por dos viejos amigos de Argentina: el rabino Abrahm Skorka, con quien escribió un libro, y el jeque Omar Abboud, quien dirige la Comunidad Musulmana de Argentina.

El Vaticano dice que es la primera vez que el séquito oficial de un Papa ha incluido a líderes de otras religiones.

En una región envuelta por distintas religiones y visiones políticas, los compañeros elegidos por Francisco comunican un inequívoco mensaje, dijeron funcionarios de la iglesia.

«Es altamente simbólico, por supuesto», dijo el reverendo Tomás Rosica, un asesor de la oficina de prensa del Vaticano.

«Pero también envía un mensaje pragmático a musulmanes, cristianos y judíos de que es posible trabajar juntos, no como un sistema de controles y balances, sino como amigos».

La visita a Tierra Santa es la primera de Francisco como líder de la Iglesia católica romana y solo la cuarta de cualquier pontífice en la era moderna.

Como hay tanto en juego (las estancadas negociaciones entre israelíes y palestinos, la situación de los refugiados cristianos) cada palabra, gesto y foto del papa será examinada microscópicamente.

Desde ya, algunos israelíes conservadores están abogando en contra de la visita del papa, garabateando grafitis anticristianos en edificios católicos de Jerusalén y planeando protestas exteriores en los eventos papales.

Mientras los manifestantes forman una minoría marginal, ellos ponen de manifiesto las tensiones que hierven en torno al corto pero importante viaje del Papa.

Con estos desafíos en mente, a continuación encontrarás cinco asuntos clave a los que hay que prestar atención.

1. El programa del Papa hace que Rick Steves parezca perezoso

Qué bueno que el pontífice de 77 años descansó esta semana.

Francisco viajará a tres ciudades, saludará a docenas de líderes políticos y religiosos, oficiará dos misas católicas y dará por lo menos 13 discursos; todo en menos de 36 horas.

En Jordania, el Papa se reunirá con King Hussein, saludará a refugiados de Irak y Siria, oficiará una misa y visitará el río Jordán, donde muchos cristianos creen que Jesús fue bautizado.

En Belén, se reunirá con el presidente de la Autoridad Palestina, oficiará una misa en la plaza Manger, almorzará con familias palestinas, saludará a niños de campos de refugiados y visitará el sitio del nacimiento de Jesús.

En Jerusalem, el Papa se reunirá con el gran mufti de la ciudad y con los principales rabinos, visitará el Muro de las Lamentaciones y Yad Vashem (un monumento al Holocausto), colocará una corona en la tumba del fundador del sionismo moderno, y firmará una declaración conjunta con el dirigente de los cristianos ortodoxos orientales.

También hablará con el primer ministro israelí y con el presidente, conversará con seminaristas católicos y oficiará una misa en el sitio de la Última Cena.

¿Está todo claro?

«Estoy asombrado de lo que intentarán hacer en tan poco tiempo», dijo Rosica.

2. El Papa dice que el viaje es religioso, no político

Francisco ha dicho que las razones detrás de este viaje a Tierra Santa son «estrictamente religiosas». Anteriormente, lo había descrito como un «peregrinaje de oración».

Quizá el popular pontífice estaba tratando de apisonar las expectativas de que su visita podría resolver los problemas políticos aparentemente incorregibles de la región. Pero el viaje sí tiene raíces políticas, dicen los funcionarios de la iglesia.

En la investidura del Papa en 2013, el patriarca ecuménico Bartolomé, el líder espiritual de más o menos 300 millones de cristianos ortodoxos alrededor del mundo, invitó a Francisco a Jerusalén para celebrar el aniversario no. 50 de una reunión histórica entre sus predecesores.

«Es difícil entender ahora lo decisiva que fue esa reunión», dijo el reverendo Alexander Karloutsos, un sacerdote ortodoxo oriental que está ayudando a organizar parte del viaje del Papa.

En aquella época, la Iglesia católica romana y las iglesias ortodoxas orientales, las dos comunidades cristianas más grandes, ni siquiera se hablaban, dijo Karloutsos. Los matrimonios que se celebraban en una iglesia no eran reconocidos por la otra.

El domingo, Francisco y Bartolomé firmarán una declaración conjunta que se describirá los principios comunes y un posible camino hacia adelante a una mayor unidad.

«Estas personas no firman cosas a la ligera», dijo Karloutsos. «Se trata de un documento muy importante».

Francisco y Bartolomé oficiarán un servicio religioso en conjunto en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén el domingo, la primera vez que líderes ortodoxos orientales y líderes católicos romanos han llevado a cabo un servicio como este en 50 años, según Karloutsos.

3. El «Papa del pueblo» llamará nuevamente la atención

Ha oficiado misas para emigrantes que se ahogaron mientras trataban de navegar a Europa, ha visitado los vecindarios más peligrosos de Brasil y ha compartido con indigentes el día de su cumpleaños en Roma.

En la Tierra Santa, se espera que el papa Francisco nuevamente lleve la atención del mundo a los pobres y oprimidos, y se ha negado a viajar, como la mayoría de líderes lo hacen en Medio Oriente, en un auto blindado.

En Jordania, a donde más o menos 600.000 sirios han huido desde el inicio de la guerra civil en 2011, el Papa se reunirá con refugiados y jóvenes discapacitados antes de dar un discurso en una iglesia en Betania.

En Cisjordania, saludará a niños de varios campos de refugiados palestinos.

El arzobispo palestino Atallah Hanna, quien es ortodoxo oriental (como es el caso con la mayoría de cristianos en Medio Oriente) dijo que espera que el papa Francisco vea «el sufrimiento del pueblo palestino».

«Tergiversan nuestra imagen y desafortunadamente, muchas personas nos ven como criminales y terroristas, y dicen que nuestro pueblo en realidad disfruta de la sangre, los asesinatos y la violencia», dijo Hanna.

«Espero que puedan ver que somos personas civilizadas, pacíficas y educadas, que buscamos libertad y un futuro mejor».

John Esposito, un experto en relaciones cristianas-musulmanas en la Universidad de Georgetown, dijo que la reunión del Papa con cristianos en Belén podría abrir los ojos de algunas personas.

«Pondrá de manifiesto el hecho de que no es solo un conflicto entre musulmanes y judíos», dijo.

4. Los israelíes conservadores están nerviosos

En las semanas anteriores a la visita del Papa, han aparecido grafitis que llaman a Jesús «basura» y piden la «muerte de los árabes y cristianos» en edificios cristianos en Jerusalén.

Judíos ultra ortodoxos han planeado protestar afuera del sitio de la Última Cena (conocido como el Cenáculo) porque también se dice que ahí se encuentra la tumba del rey David.

Ellos creen que los cristianos no deberían realizar servicios religiosos, como el papa Francisco planea hacerlo el domingo, tan cerca de un sitio sagrado judío, y les preocupa que Israel le entregue el Cenáculo al Vaticano durante la visita del Papa, según informes.

El miércoles, la policía israelí emitió órdenes de restricción para varios activistas judíos de ala derecha, según el New York Times, ordenándoles permanecer alejados del Papa durante su visita.

El rabino David Rosen, director internacional de asuntos interreligiosos en el American Jewish Congress, dijo a CNN que los alborotadores son figuras marginales que «no merecen en absoluto la atención que han recibido».

«La gran mayoría de israelíes esperan con ansias la visita del Papa, si están conscientes de ella», dijo Rosen.

Sin embargo, el rabino dijo que está ligeramente desconcertado porque Francisco no oficiará un servicio interreligioso con líderes musulmanes y judíos en Jerusalén, como lo hizo el papa Benedicto XVI en 2009.

«Personalmente, me siento decepcionado de que esta oportunidad de demostrar en acciones y no simplemente en palabras la posibilidad de reunir a cristianos, musulmanes y judíos, no esté en su agenda».

El Vaticano dice que, debido a que el Papa está viajando con el rabino Skorka y con el jeque Abboud, el viaje entero es en esencia, una reunión interreligiosa.

5. Los mulsulmanes ven a Francisco como un cambio bienvenido

El papa Benedicto XVI no tuvo la mejor relación con los musulmanes, según Esposito, de la Universidad de Georgetown, quien está viajando a Jordania para reunirse con Francisco el sábado.

El antiguo Papa citó comentarios en contra del Islam hechos por un emperador cristiano del siglo XIV, en un discurso en 2006, lo que dio lugar a disturbios musulmanes.

Benedicto se disculpó, pero más adelante bautizó a un prominente periodista que había nacido como musulman; algunos líderes islámicos dijeron que esto había sido una provocación innecesaria.

En contraste, uno de los primeros pasos interreligiosos de Francisco como Papa fue lavarle los pies a dos musulmanes durante una ceremonia de Jueves Santo en 2013, una decisión que fue observada por todo el mundo islámico, dijo Esposito.

«Lo que los papas hacen tiene tanta importancia simbólica como lo que dicen», dijo Esposito, «y los musulmanes han estado muy impresionados con Francisco».

El Papa también hizo un llamado a las naciones occidentales a encontrar una solución pacífica a la guerra civil de Siria, en lugar de hacer uso de fuerza militar.

En este viaje a la Tierra Santa, se espera que Francisco pida un estado palestino, lo cual ha sido política del Vaticano durante mucho tiempo, pero seguramente molestará a algunos israelíes.

Ese dilema de no poder complacer a ambos muestra qué tan difícil puede ser recorrer la Tierra Santa para cualquier líder mundial, incluso uno con el carisma y la perspicacia política de Francisco.

Traer a un jeque y a un rabino a la larga podría ayudar al Papa a frenar algunas críticas, pero en última instancia, todos los ojos estarán puestos sobre el hombre de blanco.