Por Pedro Brieger

Nota del editor: Pedro Brieger es periodista y sociólogo, autor de más de siete libros y colaborador en publicaciones sobre temas internacionales. Actualmente se desempeña como director de NODAL y es colaborador de CNN en Español. Las opiniones expresadas en este artículo corresponden exclusivamente a Pedro Brieger.

En 1972 James Tobin -premio Nobel de economía de Estados Unidos– propuso un impuesto al movimiento de capitales especulativos para desalentar la especulación.

Tobin propuso una tasa del 0,5% por cada dólar especulativo para "arrojar unos granos de arena en las ruedas de la especulación" como gustaba decir metafóricamente.

Cuarenta años después de Tobin y veinte después del ataque al Banco Central británico América Latina está buscando articular una respuestas frente a los capitales especulativos, que en el caso puntual de la Argentina adoptan la figura de “fondos buitre”.

Si bien la idea de Tobin fue adoptada por algunas ciudades europeas no se aplica a nivel global y cada gobierno responde como puede.

En el caso argentino el gobierno de Cristina Fernández buscó el apoyo de los diferentes gobiernos y organismos regionales

A pesar de las diferencias ideológicas entre los gobiernos latinoamericanos existe la percepción de que deben apoyarse mutuamente. Por esta razón varios gobernantes, como Michelle Bachelet o José Mujica han salido rápidamente a respaldar a la Argentina. Más importante aún ha sido el respaldo de varios organismos regionales, incluso la OEA

El respaldo regional a la Argentina plantea la necesidad de coordinar acciones en el futuro para evitar los ataques especulativos. Pero eso no es sencillo de lograr