Por Ivan Watson y Laura Smith-Spark

(CNN) — El más grande grupo de analistas y expertos internacionales llegó al lugar del accidente del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en el este de Ucrania este viernes, donde van a seguir adelante con la espeluznante tarea de recuperar los restos humanos.

Más de 60 expertos se encuentran ahora en el sitio, incluyendo a los provenientes de Holanda y Australia, acompañados por analistas de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

"El trabajo de recuperación se inicia de inmediato", dijo la OSCE a través de Twitter, y agregó que es el "grupo más grande hasta ahora" en llegar a la escena.

Los combates entre el ejército ucraniano y los rebeldes prorrusos habían hecho demasiado peligroso el acceso a la zona rural donde el MH17 cayó con la pérdida de los 298 personas a bordo, hace poco más de dos semanas.

Pero después, la OSCE negoció una ruta diferente al sitio este jueves, al mismo tiempo que la parte ucraniana declaró un alto el fuego de un día, un equipo de ocho monitores y cuatro expertos fue capaz de llegar allí con seguridad.

El contingente internacional utiliza la misma ruta —que implica cruzar y volver a cruzar las líneas del frente ucraniano y de los rebeldes— este viernes, dijo el vocero de la OSCE, Michael Bociurkiw.

Su trabajo vital incluye la recuperación de los restos humanos que se cree aún están dispersos por todo el campo de escombros, así como la investigación de lo sucedido.

Perros de búsqueda

Los expertos marcaban los lugares donde vieron restos humanos el jueves, dijo Bociurkiw. Tienen la esperanza de seguir investigando este viernes, y que se puedan emplear a perros entrenados para localizar cuerpos, y que haya vigilancia aérea para la búsqueda en la escena.

"Todo el mundo se da cuenta de que el tiempo ya no está de nuestro lado, que esta investigación tiene para comenzar a toda marcha de inmediato", dijo el vocero.

Muchos ataúdes que contenían restos —recogidos en la primera semana después del desastre— ya fueron llevados a Holanda, donde el vuelo salió el 17 de julio.

Pero otros 80 cuerpos aún podrían estar en los campos del este de Ucrania, donde el avión de pasajeros se estrelló, según dijo el jueves la ministra de Relaciones Exteriores australiana, Julie Bishop.

Peligro en la zona

El alto el fuego del ejército ucraniano terminó este viernes por la mañana, pero el viceprimer ministro ucraniano Volodymyr Groysman dijo que buscará mantener un alto a las hostilidades en la ruta que lleva al lugar del incidente.

Durante la noche, 10 paracaidistas ucranianos fueron asesinados cerca Shakhtarsk, a menos de 25 kilómetros de la zona del accidente cuando su convoy fue atacado por las fuerzas rebeldes prorrusas, según el gobierno.

Ocho cuerpos han sido recogidos hasta el momento y las tropas se han retirado a una zona más segura. Los militantes han impedido la recuperación de otros dos cuerpos con sus constantes disparos, según la información del gobierno.

Funcionarios estadounidenses y ucranianos han alegado que un sistema de misiles de fabricación rusa derribó el avión desde el territorio controlado por los rebeldes; Rusia y los combatientes rebeldes niegan su participación.

Dirigentes ucranianos y occidentales acusan a Rusia de seguir para armar y apoyar a los rebeldes desde el derribo de MH17, un reclamo de Moscú rechaza.

Alexander Felton, Lindsay Isaac y Victoria Butenko contribuyeron con este reporte.