(CNN) - Desde el 30 de noviembre podrían ser implementados en Venezuela nuevos controles para la venta de alimentos, en un país en el que la escasez de marzo fue de 29,4 %, según el Banco Central.

Para el jefe del Estado, Nicolás Maduro, el uso de un sistema biométrico en redes públicas y privadas de alimentos puede acabar con el contrabando.

Lectoras de huellas digitales como esta serán instaladas en comercios públicos y privados de todo el país como parte de un sistema biométrico.

Según las autoridades, el objetivo de este método —que actualmente se utiliza en estados fronterizos como Zulia y Táchira— es poner un freno a la escasez y al contrabando que, de acuerdo con el Gobierno, desvía cerca del 40 % de los productos del mercado interno hacia otros países.

En junio de 2013, Maduro había rechazado una propuesta proveniente del occidental estado Zulia de utilizar un chip para controlar el consumo de alimentos.

En Venezuela, visitar un supermercado no es garantía de encontrar alimentos tan básicos como la leche, el azúcar, el aceite o el café. Cuando los hay, muchas veces las personas deben sumarse a largas filas.

Aunque la compra de productos básicos está restringida, las personas que se aprovechan de la situación —los llamados 'bachaqueros'— hacen la cola varias veces para adquirir mayor cantidad de productos a precios regulados y luego venden en el mercado interno o externo a un precio mucho mas elevado.

Desde el 11 de agosto, el gobierno venezolano ordenó reforzar los controles en la frontera con Colombia y cerrar el paso en horario nocturno para frenar el contrabando. Una medida que a juicio del Ejecutivo colombiano no fue tomada de forma bilateral y no soluciona el problema.