Por Juan Carlos López
(CNN) - El anuncio no generó sorpresa. El presidente Barack Obama no dictará ningún decreto para cambiar el sistema migratorio hasta después de las elecciones intermedias del 4 de noviembre, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca a a CNN en Español el sábado. Aunque la misma fuente reiteró que el presidente Obama sigue comprometido con implementar cambios antes de finalizar el año.

La elevada politización del proceso, que podría utilizarse como un arma electoral, sería para esa fuente la razón para esperar hasta el invierno, pero activistas que abogan por la reforma inmigratoria rechazaron el aplazamiento que aseguran tiene un trasfondo político.

America’s Voice, una de las organizaciones que abogan por el decreto, señaló en un comunicado que se encuentran “profundamente decepcionados con el Presidente y los Demócratas del Senado” y añaden que “cometieron el error al creerse sus promesas”.

Cristina Jiménez de United We Dream, que agrupa a un sector de los “Soñadores” unos 580.000 jóvenes beneficiados por el programa de DACA o deportación diferida del Gobierno, reaccionó así: "La última promesa incumplida del presidente es otra bofetada a la cara de la comunidad latina e inmigrante". Y añadió: "Al esperar nueve semanas más se entiende que el Presidente se ha comprometido a deportar a más de 70.000 personas, más de 1.100 cada día, y continúa consolidando su legado como el Deportador-en-Jefe”.

Según funcionarios del Gobierno la prioridad en deportaciones está ahora en quienes ingresaron por la frontera en la reciente oleada de migrantes y no en quienes tienen pendiente el proceso de deportación.

Los republicanos también criticaron el anuncio. El presidente de la Cámara John Boehner dijo en un comunicado que “no existe un momento apropiado para anunciar una amnistía por decreto”. El líder de la minoría en el Senado Mitch McConelll calificó el anuncio de “cínico y motivado por prioridades de su partido” y la portavoz del Comité Nacional Republicano Ruth Guerra, aseguró que el anuncio es prueba de que “el presidente Obama nunca tuvo la intención de negociar con seriedad sobre inmigración con los republicanos”

Los republicanos aspiran a recuperar la mayoría en el Senado en noviembre y para eso deben ganar por lo menos 6 escaños; demócratas de estados como Carolina del Norte, Luisiana y Arkansas se consideran vulnerables y por eso sus colegas, como el demócrata Bill Nelson de la Florida, pidieron públicamente al presidente Obama que demorase el anuncio de su decisión esperado para los próximos días, mientras que el presidente de la Comisión de Relaciones exteriores, Robert Menéndez de Nueva Jersey dijo en una entrevista con DirectoUSA que era un “error retrasar el anuncio que aliviaría a miles de familias”.

Se esperaba que Obama anunciara acciones ejecutivas sobre el tema pronto. La semana pasada, la Casa Blanca dijo que Obama lo afrontaría a pesar de las amenazas republicanas de un cierre del gobierno.

Según fuentes oficiales el anuncio del decreto se retrasa para evitar que la politización de este caso elimine los posibles avances legislativos. Las medidas que finalmente se adoptenserán limitadas, tanto en su alcance como en su duración, porque al ser por decreto podrían ser suspendidas en cuanto llegue el próximo ocupante de la Casa Blanca a la residencia presidencial.