CNN - Alyona Fursova e Irina Shumilova escribieron un nuevo capítulo para la comunidad LGBT en Rusia con el primer matrimonio gay en el país.

Gracias a un vacío legal, estas dos mujeres lograron contraer nupcias a pesar de la prohibición existente en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo, y a ley que impide la propaganda homosexual.

¿Cómo lo hicieron? Shumilova es una transexual, por lo que su documentación oficial corresponde a la de un hombre. Así que para la legislación rusa son una pareja heterosexual contrayendo matrimonio.

“Para ser honesta, es aterrador e incómodo porque no sabemos qué esperar en el futuro. Pudimos casarnos ahora porque yo tengo documentación como mujer e Irina como hombre. Pero ya escuchamos que el gobierno está preparando una ley para prohibir esto”, dijo Alyona en entrevista con CNN.

Pese a que el artículo 121 del código penal de la URSS, que sancionaba con cárcel las prácticas homosexuales, fue abolido en 1993 y la diversidad sexual dejó de ser considerada una enfermedad mental, para los grupos conservadores de la sociedad rusa la boda de Fursova y Shumilova es escandalosa.

En San Petersburgo, los legisladores se han referido a este matrimonio como antinatural. Dijeron a CNN que la pareja debería ser internada en un asilo mental o emigrar al "Occidente liberal”. También ha habido amenazas en las redes sociales.

En los últimos años, las autoridades rusas negaron los permisos para realizar marchas del Orgullo Gay y comenzaron a intimidar o a arrestar a los activistas LGBT.

En 2013, el gobierno de Vladimir Putin aprobó una ley en contra de la propaganda homosexual, que condena la difusión de relaciones sexuales “no tradicionales”, ya sea por medios de comunicación o por la presencia de una pareja homosexual en la calle. Las multas contempladas van de 168 a 16.800 dólares.

Pero, a pesar del panorama, las recién casadas dicen que no caerán en las provocaciones.

“Espero que esto ayude a la gente a entender que si luchan por sus derechos, los pueden conseguir. Quiero esta reacción en las comunidades gay y transexual. Pero también quiero que las personas sean más tolerantes a las relaciones. Eso sería bueno”.

En un país donde el gobierno promueve los valores tradicionales y los derechos de las minorías sexuales son condenados, Alyona e Irina esperan que su ejemplo ayude a cambiar las posturas de sus compatriotas. Pero en una Rusia cada vez más conservadora, esto será una batalla.