(CNN Español) - Los exdetenidos de Guantánamo transferidos a Uruguay manifestaron su agradecimiento y su disposición a establecer una relación de colaboración con el país de acogida.

A través de una carta, Abdel-hadi Omar Faraj, uno de los liberados, se comprometió a brindar "buena voluntad" y "contribuciones positivas".

Faraj, de 39 años y origen sirio, expresó su deseo de "agradecer personalmente" al presidente José Mujica por el que calificó de "acto noble de solidaridad", y a todo el pueblo uruguayo.

El ministro de Defensa de Uruguay dijo que una vez terminen los exámenes, quedarán en plena libertad en calidad de refugiados.

La abogada de otro de los detenidos resaltó la compasión del presidente de Uruguay al permitir que varios presos fueran recibidos en su país.

Cory Crider dijo que alguien como Mujica —quien estuvo preso muchos años— podría comprender lo que significa estar privado de la libertad.

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La abogada expresó que su cliente pasó años terribles en el encierro, y que los últimos dos fueron particularmente difíciles, ya que entró en huelga de hambre, pero era sometido diariamente a alimentación forzada a través de un tubo.

También llamó la atención sobre la situación de otros prisioneros que siguen —dijo— soportando abusos en Guantánamo.

Los exprisioneros de la base naval de Guantánamo siguen en el hospital Militar de Montevideo.

El subsecretario de Salud Pública dice que se encuentran en condiciones aceptables, considerando que estuvieron tras las rejas más de una década, y que algunos no recuerdan ni su edad.