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Por Stephanie Gallman

(CNN) — Una selfie tomada por un sospechoso de homicidio que posa con su presunta víctima y posteriormente la publica en el sitio de redes sociales Snapchat “fue una pieza clave de evidencia que llevó a los investigadores a la parte demandada”, dijo el lunes John Peck, fiscal de distrito del condado de Westmoreland, Pensilvania.

La fotografía muestra a la víctima, Ryan Mangan de 16 años, sentado en una silla con una herida de bala en la cara, según documentos de la policía. Un joven mira hacia la cámara y se toma una fotografía con la víctima detrás de él.

De acuerdo con la denuncia penal, la madre de Mangan lo encontró muerto el miércoles pasado luego de recibir un disparo en la cara en el interior de su vivienda.

Cuando la policía registró la casa, encontraron un casquillo de bala 9 mm, pero ninguna arma de fuego.

Un par de días después de que se descubrió el cuerpo de Mangan, la policía recibió una llamada de una madre cuyo hijo recibió una foto de Snapchat de parte del sospechoso, de 16 años. La fotografía tenía el primer nombre del sospechoso en la parte superior y coincidía con la descripción de la escena del crimen. Peck dijo que las autoridades planifican acusar al sospechoso como un adulto. CNN no dará a conocer su nombre porque se trata de un menor de edad y aún no ha sido acusado formalmente.

La madre dijo que su hijo también recibió mensajes del sospechoso que decían: “Te dije que vaciaría los cartuchos” y “Ryan no fue el último”.

Las autoridades ejecutaron una orden de allanamiento en la casa del sospechoso, donde encontraron una pistola de 9 mm en el sótano, escondida bajo las escaleras. La policía dice que él confesó que usó el arma de fuego para dispararle a Mangan en la cara y que lo dejó en su habitación.

Se le acusa de homicidio y de posesión ilegal de armas de fuego.

Se ha programado una audiencia preliminar para el sospechoso el 19 de febrero.

Karan Olson de CNN contribuyó con este reportaje