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Economía

Un récord de 3.415 estadounidenses le dicen adiós a sus pasaportes

Por Álvaro Valderrama

CNNMoney (Hong Kong) — El número de estadounidenses que deciden deshacerse de sus pasaportes alcanzó un récord de 3.415 el año pasado, un 14% más que en 2013, y 15 veces más que en 2008, cuando sólo 231 personas renunciaron a su ciudadanía.

Los expertos dicen que el reciente aumento proviene de los expatriados que ya no quieren lidiar con complicados trámites de impuestos, una carga que no ha hecho más que empeorar en los últimos años.

A diferencia de la mayoría de países, EE.UU. grava con impuestos a todos los ciudadanos por sus ingresos, sin importar dónde los obtengan o dónde vivan. La montaña de papeleo puede ser tan complicada que los expatriados se ven obligados a desembolsar una alta suma por honorarios a fin de contratar a un contador… algunos dicen que pagan hasta 1.000 dólares.

Una nueva ley diseñada para atrapar a los evasores de impuestos —la Ley sobre el cumplimiento tributario de cuentas extranjeras (FATCA, por sus siglas en inglés)— requiere que los individuos den cuenta de ciertos activos en el extranjero, y requiere que los bancos revelen todas las cuentas extranjeras en manos de estadounidenses. Eso es adicional a otra disposición que obliga a los estadounidenses a revelar las tenencias en bancos extranjeros por un valor de más de 10.000 dólares.

“Más y más personas están considerando renunciar a la ciudadanía”, dijo Vincenzo Villamena de Online Taxman, un contador especializado en impuestos de expatriados. “Hay muchas incertidumbres acerca de FATCA y su implementación; no creo que hayamos visto el efecto completo que FATCA puede tener en la vida de las personas”.

A medida que tanto expatriados como instituciones financieras se apresuran a entender la nueva ley, algunos bancos han optado por sacar a sus clientes estadounidenses en lugar de cumplir con ella. Si un banco equivocadamente no informa sobre las cuentas en manos de estadounidenses fuera de Estados Unidos —incluso cuentas monetarias y de ahorros— puede enfrentarse a sanciones excesivas.

A medida que los nuevos procedimientos entran en vigor, “es probable que disminuya el ritmo de las renuncias a la ciudadanía estadounidense”, dijo Nigel Green, director ejecutivo del grupo deVere, una firma de asesoría financiera. “Las personas están tomando conciencia de las diversas formas aceptables con las que pueden mitigar los efectos negativos de FATCA, sin tener que tomar la medida drástica y a menudo emocional de renunciar a su ciudadanía estadounidense”.

Pero van a pasar algunos años antes de que las renuncias empiecen a disminuir, dijo Villamena.

“Efectivamente hay muchas personas en espera… hay personas que aún están esperando que les den su segundo pasaporte antes de renunciar a la ciudadanía”, dijo. “Obviamente, no puedes renunciar a tu pasaporte estadounidense a no ser que tengas otro”.

Por supuesto, algunos estadounidenses que renuncian a sus pasaportes muy bien podrían ser peces gordos evasores de impuestos, quienes huyen a conocidos paraísos fiscales para preservar su riqueza. Pero es ilegal renunciar a tu estatus estadounidense para no tener que pagar impuestos, y renunciar a tu ciudadanía ahora no significa que el gobierno no vendrá por ti después por tus impuestos atrasados.

“Desde una perspectiva internacional, el mundo se divide en dos partes: las personas que están desesperadas por obtener la ciudadanía estadounidense, y las personas que están desesperadas por renunciar a ella”, le dijo Chris McLemore, abogado senior de Butler Snow, a CNNMoney en diciembre.