Nuevas tecnologías permiten analizar los rostros de los conductores para predecir cualquier maniobra al volante. (Universidad de Cornell)

(CNNMoney) - Seamos honestos, casi todos los accidentes automovilísticos ocurren por el error humano. Pero, ¿qué pasaría si hubiera una forma de predecir los errores de conducción justo antes de que ocurran?

Esa es la promesa de una nueva tecnología que está en desarrollo por parte de investigadores en las universidades de Cornell y Stanford. Mientras muchos autos ya tienen sensores y cámaras que observan las señales de las carreteras y los vehículos que se encuentran alrededor, este nuevo sistema también emplea cámaras en el interior del automóvil para observar al conductor.

Los movimientos sutiles de la cabeza y el cuerpo pueden indicar que un conductor está a punto de girar o cambiarse de carril en los próximos segundos. Con esa información, aunada a los datos de los sensores externos del vehículo, las computadoras pueden predecir si el conductor va a realizar un movimiento peligroso. Ejemplo: girar a la izquierda frente a un auto que viene en dirección contraria.

El conductor entonces podría recibir una advertencia de que está a punto de ocasionar un accidente.

El sistema también podría utilizar datos GPS para advertir al conductor en relación a que, por ejemplo, el giro que está a punto de hacer es ilegal en ese momento del día.

Para desarrollar el sistema, Ashutosh Saxena de la Universidad de Cornell y sus colegas grabaron un video de 10 conductores y lo combinaron con un video que grabaron desde sus automóviles mientras conducían. En total, grabaron y analizaron casi 1.931 kilómetros de conducción en la ciudad y en carreteras durante dos meses.

Las computadoras aprendieron a establecer una correlación entre ciertos movimientos de la cabeza y el cuerpo con maniobras de conducción inminentes. Cuando fue probada más adelante con un conjunto distinto de conductores, la tecnología predijo las maniobras de conducción correctamente el 77,4% de las veces. En promedio, un giro o un cambio de carril fue anticipado más de 3,5 segundos antes de que sucediera.

Aún es necesario afinar los detalles, según los investigadores. A veces, el sistema de seguimiento del rostro podía ser alterado por las sombras. Además, los conductores que interactuaban con los pasajeros podían confundir al sistema. Y algunas situaciones de conducción, como girar en un carril donde hay viraje obligado no siempre involucran los mismos indicadores físicos.

Además, se podría añadir una función de seguimiento de la vista y cámaras más sofisticadas para tener una mayor precisión. Sensores podrían ser incorporados al timón y a los pedales para detectar los movimientos del conductor.

Hasta ahora, esta tecnología se encuentra en sus primeras fases, pero los investigadores están en discusiones activas con los fabricantes de autos, dijo Saxena.