(CNNMoney) – En uno de los rincones más oscuros de la web, una chica joven con lentes, desnuda, llora delante de su cámara web. Los espectadores se asoman a lo que parece ser su dormitorio mientras ella es forzada por un hacker a tocarse.

Según el sitio, ella está siendo chantajeada. "Esta chica blanca es chantajeada y la obligan a quitarse la ropa frente a la cámara web", dice una leyenda. "Ella se niega al principio, pero luego de un tiempo, no tiene otra opción".

Este sitio web muestra videos parecidos de varias mujeres más. Es difícil de rastrear la ubicación del sitio web. Solamente es accesible en el Internet profundo, un rincón sin regulaciones del Internet en donde las personas pueden comprar cualquier cosa, desde drogas hasta herramientas para piratería. Los pagos se realizan con dinero electrónico, mediante bitcoin.

Los piratas informáticos están entrando en las cámaras web, los correos electrónicos y las redes sociales para tener acceso a las imágenes íntimas. Después, amenazan con publicar las imágenes y compartirlas con los amigos y familiares de la víctima, si ella no hace lo que le piden.

Un funcionario federal que pidió no ser identificado dijo que estos sitios se dirigen principalmente a las mujeres más jóvenes.

"Ellos saben que ellas son fáciles de extorsionar", dijo a CNNMoney. "Las atrapan en una fotografía provocativa y les dicen que la enviarán a todos sus amigos si no hacen x, y o z".

Este tipo de acoso era prácticamente desconocido hasta que le sucedió a Cassidy Wolf, Miss Adolescente Estados Unidos, en 2013.

Las cámaras web y los momentos privados de Wolf, junto a más de un centenar de otras mujeres, también fueron pirateados. El culpable fue un estudiante de informática de 19 años de edad, quien les exigió a las mujeres que le enviaran más fotos desnudas o que actuaran para él a través de la cámara web. Las amenazó con publicar las fotos si las mujeres no seguían sus órdenes.

Existen muchos sitios en la web abierta que se dedican al porno vengativo. A menudo algún exnovio publicará fotografías privadas luego de terminar con una chica. Pero excaven un poco más profundo y esto se pone aún peor.

"Ellas se ven forzadas o explotadas para hacerse cosas horribles a sí mismas mientras son grabadas", le dijo el investigador de seguridad Chris Hadnagy a CNNMoney.

Según Hadnagy, ahora existen mercados crecientes para este tipo de contenido.

Hadnagy dice que cuesta solo unos cuantos dólares comprar malware, disimularlo y dirigirse hacia una víctima a través del correo electrónico. Si la víctima hace clic en el archivo adjunto, esto le da al pirata informático acceso remoto a su computadora. El pirata informático entonces podrá activar una cámara web y grabar.

En el Internet profundo, los sitios anuncian los servicios para "alquiler de piratas informáticos" que muestran piratas que están dispuestos a realizar cualquier tipo de ataque. Un anuncio en particular presume: "Haré cualquier cosa por dinero.Si deseas que destruya el negocio o la vida personal de alguien, lo haré". Los precios oscilan desde 200 hasta 500 euros, según el tipo de trabajo de piratería que se solicite. Incluso ofrecen atención al cliente 24 horas, 7 días a la semana.

Hadnagy dice que los desnudos robados se negocian como tarjetas de béisbol en el Internet profundo.

En un sitio, a los usuarios se les ofrece un paquete de desnudos que contiene 810 videos por 0,21 bitcoin o 55 dólares. Los usuarios también los pueden recibir de forma gratuita cuando cargan sus propios videos de "chantaje por venganza".

El funcionario federal dijo que su agencia ha trabajado en algunos de estos casos, pero que el Internet profundo es un problema difícil de resolver.

Su consejo: piensa dos veces antes de abrir correos electrónicos desconocidos.

"Estos chicos solamente infectan haciendo uso de un error humano", dijo. "No les es posible caminar e instalar lo que desean. Tienes que abrir un archivo adjunto y hacer clic en un enlace afectado".

"Ellas se ven forzadas o explotadas para hacerse cosas horribles a sí mismas mientras son grabadas"

Chris Hadnagy, investigador de seguridad en Internet