Messi enfrentará al equipo de su extécnico, Pep Guardiola en las semifinales de la Liga de Campeones.

Lio Messi sabe que el partido contra Bayern Munich es especial, no sólo por ser de Champions League, ni por ser de semifinal. Messi sabe que esta serie tiene un ingrediente que la hace irrepetible: Pep Guardiola.

Pep, y sólo Pep, pudo hacer que Lio regresara a dar una conferencia de prensa con Barcelona, tras 657 días de ausencia. Tuvieron que pasar casi dos años desde aquel 17 de julio de 2013 para que el '10' blaugrana se posara nuevamente frente al flash de decenas de cámaras que esperaban casi con ansia que el astro empezara a hablar.

En aquel lejano día, Messi habló del 'Tata' Martino, de la contratación de Neymar y de la llegada de Pep Guardiola al Bayern Munich. Hoy, 21 meses después, su ex-entrenador es otra vez el tema central de conversación, por su regreso al Camp Nou y su reencuentro con los jóvenes a los que llevó a la cima del futbol mundial.

Messi está consciente de esto y no esconde que le guarda un gran cariño. "Nos conoce bien a todos, estuvo mucho tiempo con nosotros. Vivimos muchas cosas importantes, ganamos muchos títulos y no sólo a mí sino a todos los jugadores que tuvo los conoce. Y a los que no, también," comenta el tímido genio.

Sin embargo, a pesar de los grandes recuerdos, la relación Messi-Guardiola no parece ser la de grandes amigos, aunque hay respeto, la comunicación ha sido mínima. A los más románticos les gustaría ver a estos dos gigantes abrazarse como hermanos, pero se ve más cercano un reencuentro más discreto que emotivo.

Por todo esto, Lionel ve 'normal' que el Camp Nou rinda homenaje al entrenador que les dio 14 títulos y al que convirtió al argentino en una estrella no sólo actual, sino histórica. Pocos dudarán que el tributo que le brindarán los culés es merecido y hasta justo.

Con el regreso de su antiguo mentor era esperado que surgieran las preguntas sobre Luis Enrique. Messi seguramente las anticipaba y por ello decidió responder claro y sin rodeos.

Así como apareció, dejó el escenario. Pasaron 657 días desde su última comparecencia y posiblemente ni Messi mismo sepa cuántas decenas o centenares de días pasen antes de su siguiente aparición.

Luis Enrique tomó su lugar, y aunque cambiaron personajes, el tema siguió siendo mismo. "No nos planteamos el partido como ganarle a Pep," aclaró rápidamente el actual jefe blaugrana. No hay duda que los medios enfocarán el duelo más como un Messi-Luis Enrique vs Pep Guardiola, que como un Barcelona vs Bayern Munich, pero eso no importa para el DT del Barça.

El cuadro catalán saldrá consciente de que Pep lo conoce de pies a cabeza, pero planteando el partido contra el equipo, no contra el entrenador.

Los dos referentes barcelonistas dejaron la sala de prensa. A Luis Enrique se le verá ahí mismo en poco más de 24 horas, una vez acabado el partido, explicando las razones del resultado. Messi no estará ahí, pero eso poco importa, la afición le exige no que hable fuera de la cancha, sino dentro de ella, que es a fin de cuentas lo que Guardiola le enseñó a hacer mejor.

Este artículo se publicó originalmente en juanfutbol

Nos conoce bien a todos, estuvo mucho tiempo con nosotros

Lionel Messi