(CNNExpansión) -  Intervenir a un paciente que acaba de sufrir un accidente cerebro-vascular sin que el médico especialista esté físicamente presente en el hospital es una realidad en Estados Unidos o España. En México, la empresa de telemedicina Grupo PTM planea implementarla antes de que finalice 2015, por lo que sería pionera en el país.

Este servicio es conocido como teleictus y tiene por objetivo otorgar asistencia rápida a pacientes que han sufrido un infarto o derrame cerebrales en unidades sanitarias que no cuentan con médicos especializados.

En estos casos, los médicos que atienden la emergencia contactan vía teleconferencia a un equipo de neurólogos radicado en otra localidad y, asesorados por este grupo, administran el tratamiento para detener el episodio y reducir las posibles secuelas.

La atención inmediata es clave para reducir el riesgo de fallecimiento, así como los daños colaterales en este tipo de eventos.

El accidente cerebral vascular, o ictus, es la tercera causa de muerte en el mundo, de acuerdo con el reporte de Estadísticas Mundiales Sanitarias 2014 de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En México es la sexta causa, según el último Perfil Epidemiológico de las Enfermedades Cerebrovasculares en México, elaborado por el Sistema Nacional de Vigilicancia Epidemiológica en 2010.

Competitividad, el reto

Uno de los retos derivados de la expansión de Grupo PTM es el surgimiento de nuevos competidores, que en opinión de Bacilio, han demeritado el precio y la calidad de los servicios.

“Algunos de nuestros mismos clientes los han probado, pero regresan con nosotros al ver que con ellos la calidad es mucho menor, el precio es alto y los tiempos de entrega son mayores”. PTM cobra por cada estudio de diagnóstico o almacenamiento y está disponible las 24 horas del día los 365 días del año. La interpretación de datos tarda sólo 20 minutos.

Desde su fundación, la empresa tenía a sus radiólogos en diversos hospitales a falta de una oficina matriz que los concentrara. Hoy ya tienen una y está ubicada estratégicamente al sur de la Ciudad de México, donde se encuentran “los mejores hospitales”.

El emprendedor destaca la “mente abierta” de la compañía como otra ventaja competitiva. El que un cliente pueda ser dueño de sus estudios en la nube y compartirlas con un médico tratante, “son cosas que la competencia está a muchos años de entenderlo y de ejecutarlo”.

“Nosotros lo que estamos haciendo es eliminar la estorbosísima placa por completo, ser eficientes, usar la nube para poder transmitir imágenes y ser sustentables  sin necesidad de contaminar el planeta”, agrega.

Mientras tanto, la prioridad es sacar adelante el servicio de teleictus antes de que finalice 2015, además de seguir ganando terreno a los competidores a través del mejoramiento de sus reportes con herramientas como el big data y la inteligencia artificial.

Otro de los retos está en seguir convenciendo a la población que la telemedicina es el futuro y la llave para una cobertura más democrática y universal de la salud.

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