(CNN Español) - El expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva negó el lunes que esté bajo investigación formal por tráfico de influencias en favor de la empresa de construcción Odebrecht.

La revista Epoca reportó la semana pasada que Lula era sospechoso de usar su nombre y poder político para otorgarle contratos a Odebrecht en América Latina y África entre 2011 y 2014.

La Procuraduría de Brasil confirmó que hay una investigación preliminar para determinar si Lula usó su influencia política para llevar a Oderbrecht —la mayor empresa de ingeniería de construcción brasileña— a ganar contratos en obras de gran magnitud en países como República Dominicana, Ghana y Cuba.

Además, se investiga si en los proyectos hubo financiamiento del Banco de Desarrollo de Brasil, BNDES.

Este caso suma más presión sobre el Partido de los Trabajadores, de la presidenta Dilma Rousseff, quien ha enfrentado escándalos de corrupción en Petrobras.