CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Boxeo

¿Por qué no le prestamos atención al abuso doméstico de Mayweather?

Por Raúl A. Reyes

(CNN) — “La espera ha terminado”, proclamaba la copia en la página web de Showtime TV. El canal de televisión por cable estaba promoviendo fuertemente el combate de boxeo que se llevó a cabo el sábado por la noche en Las Vegas entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao. La cadena de televisión por cable hizo todo lo posible para aumentar al máximo el interés de la audiencia para lo que anuncia como “una de las peleas más esperadas en la historia del boxeo”.

Sin embargo, aquí falta algo: en medio de todo este alboroto, a medida que las empresas y promotores se alineaban para su gran día de pago por evento, existió un silencio rotundo en relación al historial documentado de violencia doméstica de Mayweather… no se mencionó responsabilidad alguna ni se demandó una explicación.

No se puede discutir el hecho de que Mayweather es un abusador en serie de mujeres. Según el sitio web de deportes Deadspin, Mayweather ha cometido al menos siete abusos contra cinco mujeres, lo que ha dado lugar a arrestos o citaciones, además de otros episodios en los que se llamó a la policía, pero no se presentaron cargos.

Algunos ejemplos: en el 2001, al parecer golpeó a la madre de uno de sus hijos en la cara con la puerta de un auto y luego la golpeó varias veces en el rostro. De acuerdo con una versión en Las Vegas Review-Journal: “Mayweather fue acusado de dos cargos de agresión doméstica. Se declaró culpable en marzo de 2002 en relación a esos cargos y por un cargo de delito menor de agresión en un caso no relacionado”.

“Según el acuerdo de culpabilidad con los fiscales, al boxeador lo sentenciaron a seis meses en prisión, le impusieron una multa de 3.000 dólares, le asignaron 48 horas de servicio comunitario y dos días de arresto domiciliario”.

En relación al caso por atacar a dos mujeres en un club nocturno de Las Vegas en 2003, fue declarado culpable de dos cargos de agresión doméstica y se le impuso una sentencia suspendida de seis meses en prisión por cada cargo, así como una multa de 500 dólares por cada uno, o servicio comunitario. En 2010, agredió a la madre de tres de sus hijos en su casa y le dio un puñetazo en la cabeza. Su hijo mayor llamó a la policía. Él hizo un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía por violencia doméstica y se declaró culpable de acoso, por lo que tuvo que cumplir dos meses de una condena de 90 días.

Al ser interrogado por la reportera de CNN Rachel Nichols el año pasado en relación a su conducta abusiva, Mayweather mostró poco remordimiento. Señaló que no había “ninguna fotografía… solo rumores y acusaciones”. Anteriormente dijo que no deberían compararlo con O.J. Simpson o Chris Brown porque no existen fotografías de las mujeres que supuestamente agredió… como que si el hecho de que no exista un video o fotografías lo librara de responsabilidad. De hecho, Mayweather pasó varios meses en la cárcel en 2012 tras declararse culpable de los cargos de delito menor por agresión.

Sin embargo, lo asombroso en este caso es que el público está dispuesto a pasar por alto el comportamiento violento y misógino de Mayweather fuera del ring. Toma en cuenta los buenos resultados que ha dado toda la publicidad sobre la pelea Mayweather-Pacquiao.

Según informes del diario Los Angeles Times, se espera que las apuestas en la pelea sean elevadas; un funcionario de MGM Resorts calcula que el monto total de las apuestas es de 80 millones de dólares. Las entradas para el MGM Grand Garden Arena, el cual tiene capacidad para 16.800 personas, se agotaron y generaron un ingreso récord de 74 millones de dólares.

Mayweather, a quien Forbes ha denominado como el deportista mejor pagado del mundo, ganará 180 millones de dólares por la pelea.

Es curioso ver la indiferencia colectiva por parte del público en cuanto al abuso doméstico de Mayweather, al tomar en cuenta otros incidentes relacionados con jugadores de fútbol. Luego de que se hiciera público el video en el que Ray Rice le está pegando a quien en ese entonces era su novia (ahora es su esposa) en un elevador de Atlantic City, Nueva Jersey, fue suspendido temporalmente por la NFL y posteriormente fue expulsado por los Baltimore Ravens.

Del mismo modo, Adrian Peterson fue suspendido por los Minnesota Vikings por disciplinar severamente a su hijo. Estos castigos se produjeron en medio de la indignación generalizada entre los aficionados y el público sobre lo que se considera un comportamiento inaceptable por los atletas. Tal indignación parece desaparecer cuando se trata de Mayweather.

El historial de abuso de Mayweather podría ser considerado aún peor cuando recordamos que él es un boxeador profesional. Él gana millones por lanzar golpes. Se gana la vida utilizando los puños. El hecho de que use los mismos puños para golpear a las mujeres no parece importarle a CBS (propietaria de Showtime), al MGM Grand, a la industria las apuestas en Las Vegas o a los patrocinadores vinculados con la pelea del sábado. Si alguno de ellos ha hecho una declaración pública sobre su abuso doméstico, no he logrado encontrar algo en línea.

Sin embargo, la aparente aceptación de Mayweather los hace cómplices de su terrible comportamiento. Este abusador debe ser un paria. En lugar de eso, es loado como “la mayor mina de oro en el boxeo” y una celebridad (compitió en “Dancing With the Stars”en el 2007).

Claro, algunos columnistas deportivos han desafiado a Mayweather por su conducta violenta. Sin embargo, estos informes no han resonado con el público de una manera significativa. Mientras tanto, la violencia doméstica sigue siendo una epidemia en Estados Unidos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 4,7 millones de mujeres sufren violencia física por parte de su pareja cada año. Casi una de cada cuatro mujeres ha sido víctima de violencia física por parte de su pareja en su vida. Por muy preocupantes que sean estas estadísticas, la realidad probablemente es más terrible, ya que el abuso doméstico es considerado por muchos como un crimen que se reporta muy poco.

En su mejor momento, un combate de boxeo puede ser emocionante, artístico y fascinante. Desafortunadamente, los problemas de abuso doméstico de hace mucho tiempo de Mayweather empañan tanto el deporte como a los aficionados que deciden no hacerlo responsable por su comportamiento.