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Terrorismo

La defensa de Tsarnaev quiere que testifique la monja de ‘Pena de muerte’

Por Ann O'Neill

(CNN) — Existe un enfrentamiento legal tras bastidores en relación a si la prominente opositora a la pena de muerte, la Hermana Helen Prejean, puede testificar en nombre del responsable de los atentados del maratón de Boston, Dzhokhar Tsarnaev.

Prejean se dio a conocer a nivel nacional como abolicionista de la pena de muerte en 1995 con el estreno de la película Dead Man Walking (Pena de muerte).

Ella le dijo a CNN el verano pasado que no se involucra con la culpa o inocencia de un preso condenado. Es fácil perdonar al inocente, dijo. Es el culpable quien prueba nuestra moralidad.

Una ‘posible’ testigo

La principal abogada defensora, Judy Clarke, quien ha logrado evitar que algunos de los asesinos más conocidos de la nación entren al corredor de la muerte, hizo referencia a sus planes durante una consulta en el estrado ayer miércoles fuera del alcance del oído del jurado. Ella dijo que Prejean sería uno de los dos últimos “posibles” testigos de la defensa en la fase de la sentencia del caso.

El fiscal federal adjunto William Weinreib respondió que los fiscales tenían planificado presentar documentos legales para excluir el testimonio de Prejean, según una transcripción adquirida por CNN.

Los documentos legales no habían sido presentados todavía hasta este miércoles por la noche.

La defensa ha estado trabajando durante más de una semana para convencer al jurado de perdonarle la vida a Tsarnaev, de 21 años de edad. Junto a Tamerlan, su hermano fallecido, hizo estallar dos bombas hechas en casa cerca de la línea de meta del maratón de Boston de 2013; tres personas murieron en las explosiones y otras 17 perdieron extremidades.

Tamerlan Tsarnaev, de 26 años, murió durante un tiroteo con la policía tres días después del atentado.

La defensa ha presentado a Dzhokhar Tsarnaev, a quien le decían Jahar, como un chico agradable, pero alguien que se perdió bajo la influencia de un hermano mayor que estaba obsesionado con el Islam radical y con el yihad. Unos 40 testigos —entre ellos familiares que viajaron desde Rusia y exmaestros y compañeros— describieron a Tamerlan como autoritario y a veces violento, pero “amable” fue la palabra que usaron más a menudo para describir a Jahar.

Clarke ha reconocido el papel de Tsarnaev en el atentado, pero insiste en que nunca habría sucedido si no hubiera sido por Tamerlan.

Antigua lucha contra las ejecuciones

Prejean, ahora de setenta y tantos años, se embarcó en una misión hace tres décadas para ponerle fin a la pena de muerte con base en su fe católica y en su creencia en los derechos humanos. Ella dice que la Declaración Universal de Derechos Humanos prohíbe la tortura, el castigo cruel e inusual y el trato degradante.

Perjean cree que las ejecuciones son una forma de tortura, al igual que esperar por ellas.

Ella pasa gran parte de su tiempo atendiendo a hombres condenados, y en su mayoría son hombres que se encuentran en el corredor de la muerte. “Tú eres un hijo de Dios”, les dice. “Cristo está contigo. Lo que te están haciendo está mal”.

Prejean se crió en una familia católica de clase media en Baton Rouge, Louisiana, y decidió convertirse en monja. Experimentó un despertar en su consciencia social durante la década de 1980 y decidió trabajar con los pobres. Ella encontró una gran cantidad de personas pobres de raza negra que la necesitaban en el proyecto de viviendas St. Thomas en Nueva Orleans.

Empezó a escribirse con un preso en la conocida penitenciaría de Angola, Elmo Patrick Sonnier; él había sido declarado culpable de un secuestro brutal, violación y doble asesinato.

Él le dijo que era católico. Ella lo visitaba en Angola, vio a un ser humano y estuvo presente el día en el que fue ejecutado, el 5 de abril de 1984, en una silla eléctrica conocida como “Gruesome Gertie”. Desde entonces, ha sido testigo de otras cinco ejecuciones.

Escribió dos libros acerca de la pena de muerte, entre ellos Pena de muerte, el cual se convirtió en una película protagonizada por Susan Sarandon y Sean Penn.

¿Fue desafiante?

La otra testigo que la defensa tiene pensado llamar es la psicóloga social Jan Vogelsang. Ella ha testificado acerca de las historias familiares y sociales de otros acusados que enfrentan la pena de muerte, entre ellos el terrorista Zacarias Moussaoui, el llamado vigésimo secuestrador de los ataques del 11 de septiembre. Moussaoui fue sentenciado a cadena perpetua en una prisión federal luego de que un solo miembro del jurado se rehusara a votar por la pena de muerte en su caso.

Weinreb también dijo el miércoles durante las conversaciones en el estrado que los fiscales querían presentar “notas desafiantes” que Tsarnaev escribió en la cama del hospital mientras se recuperaba de las heridas que sufrió luego de recibir disparos durante su captura.

“Su señoría, dos días después, mientras estaba en cama en el hospital Beth Israel, él escribió una nota desafiante tras otra”, le dijo Weinreb al juez de distrito de EE.UU., George O’Toole.

La defensa había llamado a un miembro del servicio de vigilancia quien testificó que Tsarnaev se disculpó tras ser reprendido por hacerle una seña con el dedo medio a una cámara de vigilancia en una celda de espera en el tribunal.

Los fiscales habían planificado mostrarle las notas al jurado si la defensa argumentaba que Tsarnaev no se había mostrado desafiante mientras estaba en custodia.