(CNN Español) - El vehículo de Nicolás Wiñazki, periodista argentino de Clarín, Radio Mitre y Canal 13, fue atacado por desconocidos. El auto apareció el martes por la tarde envuelto en una larga red de cables, con tres manijas del coche anudadas. Pero no hubo robo ni los vidrios estaban rotos.

Wiñazki, que investiga varios casos de corrupción, denunció este hecho y dice que hasta el momento la hipótesis es que se podría tratar de un mensaje relacionado con su trabajo. No obstante, no ha recibido respuesta de las autoridades al respecto.

"Por mis investigaciones siempre uno recibe mensajes de forma indirecta de gente vinculada a los servicios de inteligencia, que uno no sabe si son ciertas o si quieren tal vez amedrentar", dijo.

Para Wiñazki, "es horrible" el clima en Argentina en relación a las investigaciones judiciales y los reportes de prensa sobre las mismas, algo que según el periodista se ha visto especialmente con el caso de la muerte de Alberto Nisman, quien realizaba una investigación contra la presidenta Cristina Fernández y varios funcionarios del gobierno. "Contra la prensa hay una presión oficial desde hace muchos años", señaló.

Cuatro días antes de morir en enero en circunstancias que todavía se investigan, Nisman lanzó una denuncia, ahora desestimada por la justicia, contra la presidenta Fernández y varios funcionarios del gobierno acusándolos de encubrir a los autores del atentado terrorista contra la mutual judía AMIA en 1994.

"No me gusta vivir en un país en el que un hecho como este tan extraño de que aparezca un cable envuelto en cables se le pueda vincular inmediatamente —y hasta lo hicieron funcionarios nacionales obviamente off the record— con un mensaje mafioso que tiene que ver con la labor periodística".

A pesar de sus solicitudes, al periodista no le sorprende haber recibido aún ninguna respuesta oficial al respecto.

Wiñazki, quien trabaja en Radio Mitre y "Periodismo Para Todos" con Jorge Lanata, dice que tras este hecho se va a esforzar más en sus investigaciones.

Se está viviendo un clima en la Argentina que es horrible. Contra la prensa hay una presión oficial desde hace muchos años

Nicolás Wiñazki