Caitlyn Jenner y su portada en la revista Vanity Fair es un momento decisivo en la visibilidad trangénero, según internet, pero activistas dicen que aún hay mucho por hacer.

Nota del editor: Camilo Egaña es conductor de Encuentro en CNN en Español. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor. Síguelo en @camilocnn

(CNN Español) - Primero fue una novela escrita por Carmen Rico Godoy y luego, una película. Veinticuatro años después de su estreno, Cómo ser mujer y no morir en el intento sigue siendo una historia sobre las trampas de la condición femenina.

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Si bien es cierto que desde 1727 los hombres no envían a las mujeres a la hoguera por brujas, ser mujer tiene que ser dificilísimo.

Caitlyn Jenner, la transexual más famosa de EE.UU., el atleta que ganó la medalla de oro en el decatlón de los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976, y que ahora es mujer con todas las de la ley, ya sufre las trampas de la femineidad enfermiza.

Parece ser la única femineidad que entiende el mundo de hoy: mujeres que tienen que demostrar que merecen serlo, capaces de justificar el sueldo que ganan, casi siempre menor que el de sus colegas hombres y que tienen que lucir siempre como si les hubieran acabado de dar "refresh" a todo su cuerpo; "leídas y viajadas"; pero sobre todo, guapísimas, sin un kilogramo de más y muchos de menos; con pecas, que si las tienen, deben parecer cosa de Jackson Pollock.

Bruce Jenner se acaba de estrenar como Caitlyn Jenner y ya le pasan factura. Las fotos que para la revista Vanity Fair le hizo Annie Leibovitz, una de las fotógrafas mejor pagadas del mundo, son objeto de un escrutinio persistente, pedante y vacuo en todas partes. "Si Jenner quiere ser mujer, pues que luzca como una mujer", exijen los más 'tolerantes'. En el fondo, le piden que no los vuelva a descolocar o traicionar, porque en esta vida hay cosas sagradas.

Si Caitlyn Jenner está dispuesta a pagar esa factura a los 65 años, puede que sepa al fin cómo ser mujer y no morir en el intento.

Parece ser la única femineidad que entiende el mundo de hoy: mujeres que tienen que demostrar que merecen serlo

Camilo Egaña