El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, conversa con periodistas a su arribo a La Habana, el 2 de abril de 2009. En su país, no es común que hable con los medios de comunicación. (Crédito: ANTONIO LEVI/AFP/Getty Images).

(CNN Espanol) – Desde que Daniel Ortega regresó a la presidencia de Nicaragua, en 2006, ha sido poca su relación con los medios de comunicación, así lo recuerda el renombrado periodista nicaragüense y ganador del Premio Rey de España, Octavio Enríquez.

“Para comenzar este es un gobierno que no rinde cuentas, si vos me preguntas ¿cuántas conferencias de prensa se han dado desde que el presidente asumió? yo te puedo decir con toda la seguridad que ninguna” afirma el reportero.

Esta es una práctica que se ha extendido a su equipo de ministros, ya que muy pocos son los que se atreven a conceder entrevistas por temor a las consecuencias.

“Cuando nosotros por alguna casualidad nos encontramos a un ministro o algún funcionario y se le hace alguna pregunta, la mayoría de las veces salen corriendo con mucho temor porque saben que responder, el solo hecho de responderle a un medio independiente les puede costar el cargo”, dice Fabián Medina, editor del diario La Prensa.

Sumado a ello, la mayoría de medios de comunicación se han vuelto poco críticos, ya que supuestamente han sido adquiridos por la familia del mandatario.

Según Fabio Gadea, director de la Radio Corporación, una de las radioemisoras más antiguas del país, a los eventos del gobierno solo tienen acceso estos medios de comunicación.

“Siete canales de televisión de la familia mas decenas y decenas de radio emisoras que son de ellos o de amigos de ellos. Entonces no son capaces de decir nada que pueda molestar al gobierno”, afirma Gadea.

Para la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, una organización que trabaja por la libertad de expresión e información, el gobierno coarta el derecho de la población. 

Según su presidenta, Cristiana Chamorro ”aquí se mide el estado de la libertad por el estado de autoritarismo que existe, por el estado de un gobierno que no que no le gusta que la gente opine en plena libertad”.

En cambio para los simpatizantes de Ortega, este gobierno es el que ha mantenido una comunicación más estrecha con la población y quien ha garantizado una irrestricta libertad de expresión.

Para el diputado sandinista Mario Valle, el presidente Ortega no debe acudir cada vez que los medios de comunicación lo requieran.

“Yo creo que hay un abuso de eso de emplazar, que para cualquier cosa quieren que el presidente salga, todos los días el presidente a través del vocero a través de la Secretaría de Comunicación y Ciudadanía da a conocer lo que se está haciendo”, sostiene el legislador.

El diputado se refiera a la llamada por teléfono que la primera dama y vocera del gobierno, Rosario Murillo, realiza todos los mediodías a los medios simpatizantes del gobierno, la cual se ha convertido en una de las pocas fuentes de información.

Por su parte, CNN también ha intentado en los últimos años entrevistar en reiteradas ocasiones al presidente Daniel Ortega, pero nunca hemos recibido ningún tipo de respuesta a la solicitud.

"Cuando haces alguna pregunta, la mayoría de las veces (los funcionarios) salen corriendo con mucho temor porque saben que responder, el solo hecho de responderle a un medio independiente les puede costar el cargo”

Fabián Medina, editor del diario La Prensa