(CNN Español) - El sofocante calor de verano en un santuario para animales salvajes en la Florida no le deja más alternativas a este oso que darse un largo chapuzón.

Bruiser, que se siente cómodo entre humanos, ama nadar en su piscina en el santuario The Single Vision Wildlife, en Florida.

Es un oso pardo sirio que actúa como cualquier persona: sale de la piscina y de pronto vuelve a saltar para entrar de un zambullido y jugar con su pelota.

Al nadar, Bruiser prefiere la grata compañía de una hermosa osa negra llamada Honey.

El fundador del santuario contó al programa “Inside Edition” que ya no quedan muchos osos como Bruiser en su hábitat natural. Desde hace 10 años, Bruiser, junto a los leones y tigres del recinto, sirve como ejemplo para educar a la población y rescatar a estas especies exóticas que están en peligro de extinción en el mundo.