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Noticias de EE.UU.

‘Grexit’: el otro peligro si Grecia sale del euro

Por CNN

Nota del editor: Emma Ashford es una investigadora invitada del Instituto Cato. Las opiniones expresadas son suyas.

(CNN) – La tormenta económica de Grecia llega a un punto crítico este domingo, cuando los griegos votan en un referéndum sobre si aceptan o no los fondos del plan de rescate de la Unión Europea.

La expectativa en torno a si Grecia dejará la eurozona y cae en un incumplimiento con los préstamos que tiene con el FMI ha una fuerte demanda en los bancos griegos, a la imposición de controles de capital y a mercados financieros volátiles.

Pero aunque estos problemas financieros están causando agitación en Grecia y están desestabilizando el orden económico de Europa, las implicaciones de seguridad de un posible «Grexit» —abreviatura de las palabras en inglés Greece (Grecia) y exit (salida), en referencia a la salida de Grecia de la zona del euro— podrían ser tan ominosas como las implicaciones financieras.

Primero, es casi seguro que una salida de Grecia de la eurozona llevaría al país a estar más cerca de Rusia, un escenario que profundizaría las divisiones dentro de la OTAN.

Los vínculos de Grecia con Rusia han estado mejorando desde la victoria del partido de izquierda Syriza en las elecciones de enero, y los líderes griegos no han ocultado el hecho de que ellos consideran a Moscú como una posible fuente alternativa de financiación si sus negociaciones europeas fracasan.

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Las relaciones tradicionalmente fuertes de Syriza con Rusia han sido fortalecidas a través de una serie de visitas recientes entre Moscú y Atenas.

Durante su visita el mes pasado en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, por ejemplo, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, habló de la relación griega y rusa, y dio a entender que Grecia estaba «lista para salir a nuevos mares a fin de llegar a nuevos puertos seguros».

Los funcionarios rusos niegan que ellos le hayan ofrecido ayuda financiera a Grecia; sin embargo, el ministro de energía ruso recientemente anunció un proyecto de 2.777 millones de dólares para la construcción de un proyecto de gasoducto en Grecia, y luego Moscú le dio a Grecia una invitación informal para que Grecia se uniera al Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS.

Es cierto que el impacto inicial de una salida de Grecia de la zona del euro simplemente le daría a Rusia un maravilloso golpe maestro de propaganda, ya que permitiría que los presentadores de la televisión estatal rusa hagan énfasis en más evidencia del declive de la Unión Europea y de la civilización occidental en términos más amplios.

Sin embargo, una relación más cercana entre Grecia y Rusia también podría tener mayores implicaciones de seguridad a largo plazo para la Unión Europea y para la OTAN.

Aunque las sanciones relacionadas con Ucrania que la Unión Europea impuso sobre Rusia fueron renovadas sin objeción el 22 de junio, esa extensión solo estará en vigor hasta enero.

Los líderes griegos se han opuesto fuertemente a las sanciones contra Rusia en el pasado. Si sale de la zona del euro, pero sigue siendo miembro de la Unión Europea, Grecia tendría poco que perder en elegir vetar cualquier extensión futura de las sanciones contra Rusia.

E incluso si Grecia sale de la Unión Europea del todo, seguirá siendo miembro de la OTAN. Grecia fue un campo de batalla durante la Guerra Fría y un importante participante en la lucha contra el comunismo.

Sin embargo, hoy en día, un gobierno griego con fuertes vínculos con Rusia no solo perpetuaría la narrativa rusa de que la OTAN es una organización débil y dividida, sino que fácilmente podría ejercer el poder del veto sobre las operaciones de la OTAN o cualquier respuesta de la OTAN a una posible agresión rusa en los países balcánicos o en Europa Oriental.

Grecia también tiene una ubicación importante desde el punto de vista estratégico en el sureste de Europa y en el mar Egeo.

Vínculos más cercanos entre Grecia y Rusia generan la posibilidad de que Atenas podría permitirle a barcos rusos el uso amigable de puertos griegos. Esta sería una importante preocupación estratégica para la OTAN, ya que permitiría que Rusia ampliara su influencia militar no solo en Crimea y en el mar Negro, sino también obtendría un punto de apoyo más fuerte en el Mediterráneo. El gobierno chipriota afín a Grecia, aunque no es un miembro de la OTAN, ya permite tal uso.

Incluso es posible que una salida de Grecia de la zona del euro y los vínculos más cercanos entre Atenas y Moscú pudiera dar lugar a que Grecia se retire del todo de la OTAN, y en su lugar avance hacia una cooperación de seguridad más cercana con Rusia.

Existe un precedente: Grecia se ha retirado previamente de la OTAN, desde 1974 hasta 1980. Si bien es relativamente poco probable, retirarse de la OTAN llevaría a la pérdida de bases colocadas estratégicamente, y pondría una creciente carga sobre Turquía para apoyar las necesidades de seguridad de la OTAN en el sur.

Sin lugar a dudas, a pesar de las promesas implicadas, es poco probable que Rusia pueda rescatar a Grecia del todo si saliera del euro. Después de todo, Rusia está sufriendo a causa de problemas económicos substanciales como resultado de los bajos precios del petróleo, aunado a las sanciones estadounidenses y europeas, y podría enfrentar un equilibrio de problemas de pago en los próximos años.

Pero debido a que el presidente ruso Vladimir Putin ha demostrado una disposición a aceptar un sufrimiento económico nacional para hacer avanzar los objetivos de la política exterior, una salida de Grecia de la zona del euro casi sin duda vendría acompañada de acuerdos financieros favorables y del apoyo ruso hacia importantes proyectos de infraestructura, como el conducto Turkish Stream, sobre el que se llegó a un acuerdo recientemente, al igual que vínculos culturales y políticos entre Atenas y Moscú.

Todo esto significa que si los griegos rechazan los términos del plan de recate del euro este domingo, los líderes de Estados Unidos y Europa tendrán que preocuparse no solo por las secuelas financieras, sino también por las inquietantes implicaciones de seguridad en relación a que un miembro de la UE y la OTAN pase a la órbita de Moscú.