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México

Por qué el momento incómodo de Peña Nieto y la primera dama se volvió viral

Por Camilo Egaña

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) — “¿Por qué estás tan tremendista?’’, me pregunta una televidente. “En los últimos días has escrito sobre el Alzheimer y sobre la eutanasia, ¿qué te pasa chico?”. La verdad es que nada malo. Como me piden pimienta, aquí les va.

Momento incómodo el que ha protagonizado el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera durante la visita de los reyes de España a México. Lo pueden ver en nuestra página web. Requeteviral porque no hay nada que le guste más a la gente ver un mal paso de los famosos o los poderosos.

El video grabado por la televisora del Estado mexicano muestra el momento en el que el presidente y la primera dama ingresan a un recinto en compañía del rey Felipe VI y la reina Letizia. Peña Nieto, supongo que inadvertidamente, no le cede el paso a su señora. Miren ustedes el video y a ver qué les parece.

El incidente recuerda un poco al que durante los funerales de Mandela protagonizaran Obama, la primera ministra danesa, Thorning Schmidt, y el primer ministro británico David Cameron con aquel selfie tan inoportuno. No hay más que observar la cara de la señora Obama para saber que algo la molestaba y mucho. Si bien, luego estuvo hablando con la política danesa.

Mi tía abuela Coloy, que fue la primera que detectó lo inhábil que soy en ciertas circunstancias sociales —en algún momento llegué a conocer a todos los psiquiatras infantiles de La Habana— me sugería que esperara la oportunidad y que mejor, calladito… Pero sobre todo, repetía lo de la oportunidad.

Un día en que intentaba enseñar a manejar a mi hijo, le explicaba que ceder el paso, un gesto mínimo como ese, mejoraba el día de cualquiera. “Por ejemplo, dejemos pasar a ese policía”, dije sin percatarme que aquel patrullero abría paso a una caravana de más cien autos. Un entierro. Terminamos muertos de risa ante los dolientes que nos miraban con cara de guerra. La misma que muchos dicen haberle visto a la primera dama de México a su esposo.