Autoridades inspeccionan el túnel por donde escapó Joaquín Guzmán Loera el fin de semana (Crédito: Procuraduría General de la República).

(CNN)– Se supone que las prisiones deben ser los edificios de los cuales sea más difícil escapar. Sin embargo, una y otra vez, los presos se escapan –algunas veces con dramáticas proezas en helicóptero, algunas veces simplemente pasando a través de grietas– literalmente.

Recientemente, el capo mexicano de la droga Joaquín el Chapo Guzmán huyó de su celda a través de un túnel, poco tiempo después de que dos asesinos convictos usaran herramientas eléctricas para fugarse de una prisión en el estado de Nueva York. Los reclusos de Nueva York cortaron una pared de acero e hicieron un camino a través de un laberinto de tuberías y huecos antes de escapar a través de una alcantarilla.

Sin embargo, la libertad de los fugitivos de Nueva York no duró para siempre. Finalmente, los agentes del orden público le dispararon a ambos. Uno de ellos, Richard Matt, falleció, y el otro, David Sweat, fue herido y capturado.

¿Cómo se escaparon dos asesinos de una prisión de máxima seguridad?

Pero esas no son las únicas fugas asombrosas. Aquí tienes más detalles sobre algunas fugas singulares:

El capo mexicano de la droga

El principal capo de la droga de México se ha escapado de forma dramática de prisión no en una, sino en dos ocasiones.

En el 2001, el Chapo Guzmán escapó de una prisión de alta seguridad en un carrito de lavandería. A las autoridades les llevó 13 años atraparlo... y no lo pudieron mantener así por mucho tiempo.

El 11 de julio, Guzmán, cuyo apodo significa "enano", entró en una ducha en una prisión de máxima seguridad, gateó a través de un agujero y desapareció a través de un túnel de 1,6 kilómetros de largo, aparentemente construido solo para él.

El túnel a través del cual escapó el jefe del cártel de Sinaloa no fue solo un agujero en la tierra. Estaba terminado con iluminación, ventilación e incluso una motocicleta modificada sobre pistas, "la cual probablemente fue utilizada para sacar la tierra durante la excavación y transportar las herramientas para cavar", dijo el comisionado nacional de seguridad de México, Monte Alejandro Rubido.

El túnel iniciaba con una apertura de 50 x 50 centímetros dentro de la ducha de la celda de Guzmán, dijo Rubido.

Esa apertura conectaba con un conducto vertical que se extendía más de 10 metros bajo tierra. El pasillo, equipado con una escalera, llegaba a un túnel que era aproximadamente de 1,7 metros de altura y más de 70 centímetros de ancho.

El túnel se extendía más de 1,6 kilómetros y terminaba dentro de una casa a medio construir. A dónde se dirigió Guzmán después de llegar allí es una incógnita.

Los tortolitos franceses

Nadine Vaujour estaba tan determinada a sacar a su marido de una prisión parisina que tomó lecciones de pilotaje de helicóptero solo para la fuga.

Su esposo, Michel Vaujour, estaba cumpliendo una larga condena por intento de asesinato y robo a mano armada. En mayo de 1986, el Chicago Tribune informó que Michel Vaujour "se abrió paso hacia el techo de la prisión empuñando nectarinas que habían sido pintadas para que parecieran granadas".

Su esposa entonces lo recogió en un helicóptero y se lo llevó lejos hasta un campo de fútbol, ​​donde aterrizaron y se marcharon en auto.

Pero su suerte se terminó pronto.

Nadine Vaujour fue descubierta y arrestada en el suroeste de Francia, y Michel sobrevivió tras recibir un disparo en la cabeza durante un fallido atraco a un banco.

El volador frecuente

Al parecer, las fugas en helicóptero son populares entre los presos franceses. Y Pascal Payet no huyó por el aire tan solo en una ocasión... lo hizo en tres ocasiones, según la Asociación de Pilotos y Propietarios de Aviones.

El francés primero utilizó un helicóptero para huir de una prisión de Luynes en el 2001.

Dos años después, mientras aún era fugitivo, ayudó a reclusos de la misma prisión a escapar por medio de un helicóptero.

Finalmente, fue capturado, pero luego, en el 2007, escapó por tercera ocasión de otra prisión usando un helicóptero secuestrado por cuatro hombres.

Payet y sus cómplices huyeron, y el piloto no resultó lastimado. Eventualmente, a Payet lo volvieron a capturar en España.

Ingenio en Alcatraz

El propósito principal de la Prisión Federal de Alcatraz era mantener a los reclusos peligrosos encerrados en una prisión ubicada en una isla rodeada de agitadas y glaciales aguas, a fin de que no hubiera posibilidades de que pudieran escapar.

Pero lo hicieron.

En 1962, Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin fabricaron complejas cabezas ficticias –terminadas con cabello humano real– para usarlas como señuelos para los guardias que hacían sus rondas nocturnas. Utilizaron taladros caseros para agrandar los agujeros de ventilación y se deslizaron a través de ellos.

"Luego bajaron por un tubo de drenaje en el extremo norte del edificio de celdas y se abrieron paso hasta el agua", dijo la Oficina de Prisiones. "Utilizaron los impermeables que proporcionaba la prisión para fabricar toscos chalecos salvavidas y una balsa tipo pontón para ayudarse en su cruce a nado".

Décadas más tarde, aún no se sabe si llegaron vivos al otro lado de la Bahía de San Francisco. No han salido a luz señales de los hombres, pero se considera que Morris y los hermanos Anglin están desaparecidos y se presume que se ahogaron.

Salió contoneándose por una ranura para la bandeja de alimentos

Choi Gab-bok tuvo muchísimo tiempo libre durante sus 23 años tras las rejas. Así que el ladrón convicto se volvió muy bueno para el yoga... una habilidad que le ayudó a escapar de una cárcel de una estación de policía en Daegu, Corea del Sur.

Una noche del 2012, Choi esperó a que los oficiales se durmieran antes de introducirse en la ranura rectangular de su celda que se usaba para la bandeja de alimentos, dijo la agencia coreana de noticias Yonhap News Agency.

Para poner las cosas en perspectiva, Choi medía aproximadamente 1,7 metros y pesaba 52,2 kilos. La ranura para la bandeja de alimentos era de aproximadamente 0,45 metros de ancho y 0,15 metros de alto.

Choi se frotó un aceite para la piel que le ayudara a deslizarse entre las barras con mayor facilidad. Funcionó y se contoneó hasta lograr abrirse camino hacia la libertad.

Pero seis días después, Choi fue capturado... y lo encerraron en una celda con una ranura de alimentos mucho más pequeña.

Nota del editor: Esta historia fue publicada por primera vez el 8 de junio de 2015. Fue actualizada el 13 de julio de 2015. Don Melvin de CNN contribuyó con este reportaje.