(CNN Español) - Un error fatal de la Policía de Nicaragua tiñó de luto a una familia de Managua. Tres de sus miembros murieron y dos resultaron heridas a manos de disparos de agentes del orden que dicen que los confundieron por maleantes. El hecho consternó a la población sobre todo porque algunos aseguran que no es la primera vez que sucede.


La población de Nicaragua se encuentra a la expectativa de las sanciones que enfrentarán 14 efectivos de la Policía Nacional involucrados en la muerte de los hermanos José Efraín Pérez y Aura Marina Reyes, dos menores de 13 y 11 años, respectivamente, y su tía Katherine Delgadillo, de 25.

Las tres víctimas viajaban en un automóvil en horas de la noche, venían de una iglesia y se dirigían a su casa, cuando en un camino oscuro hombres encapuchados les hicieron parada. Milton Reyes, quien conducía el automóvil, hizo caso omiso de la parada pensando que era un asalto. Acto seguido la policía abrió fuego contra el automóvil.

Horas después del incidente la Jefa Nacional de la Policía, Aminta Granera se presentó al lugar de los hechos y aseguró que los responsables pagarán por el error.

"Los compañeros responsables de esta tragedia, porque no quisieron matar a los niños pero actuaron de una manera totalmente irresponsable que merecen pasar al tribunal y ser sancionados", dijo Granera.

Las autoridades han descrito los hechos como un error.

En un comunicado, la institución policial explica que los agentes confundieron el vehículo en el que el sábado viajaban las víctimas, acompañados por sus padres, con otro de unos delincuentes.

Los hechos han encendido las críticas en contra de la Policía, ya que muchos ciudadanos aseguran que no es la primera vez que los agentes se ven involucrados en un error similar.