El príncipe Felipe, duque de Edimburgo, en un evento oficial en el castillo de Windsor, el 9 de abril de 2014. (Crédito: BEN STANSALL/AFP/Getty Images).

(CNN) – El jueves pasado, el duque de Edimburgo se comportó a la altura de su reputación como el "príncipe de las metidas de pata", en una visita a un centro comunitario de Londres, informaron los medios locales.

Supuestamente, el príncipe Felipe le preguntó a un grupo de trabajadoras de la comunidad en el este de Londres: "¿Ustedes a quién 'limpian'?" "Sponging" (limpiar con esponja) es una expresión británica que significa obtener dinero de los demás sin hacer nada a cambio.

El príncipe iba acompañando a la reina a la inauguración oficial del Chadwell Heath Community Center, en Dagenham.

En el centro, a la reina se le obsequió un bizcocho, informaron los medios locales.

Supuestamente, el príncipe Felipe también le preguntó a las mujeres: "¿Se reúnen para chismear?"

Los comentarios se producen apenas una semana después de que el príncipe, de 94 años de edad, fue noticia al insultar a un fotógrafo en un evento para conmemorar el aniversario número 75 de la batalla de Inglaterra.

El príncipe, que parecía irritado, fue filmado mientras criticaba a un fotógrafo: "¡Solo toma la p*** foto!"

Conocido por su carácter irascible y descortés, y su sentido del humor políticamente incorrecto, el exoficial de la marina ha acumulado una larga serie de metidas de pata en compromisos oficiales durante décadas.

Hace tiempo, en la década de 1960, insultó a las mujeres de su país con la siguiente observación: "las mujeres británicas no saben cocinar".

En las décadas transcurridas desde entonces, tan solo ha superado las expectativas.

Una historia de metidas de pata

En 1986, Felipe hizo una serie de observaciones que ofendieron a muchos chinos.

Notoriamente, en una visita oficial a China, le dijo a un grupo de estudiantes británicos de intercambio: "Si se quedan aquí mucho más tiempo, todos tendrán ojos achinados".

¿Su veredicto sobre la capital china? "Espantosa".

El mismo año, él dijo en una reunión del World Wildlife Fund: "si tiene cuatro patas y no es una silla, si tiene dos alas y vuela, pero no es un avión, y si nada y no es un submarino, los cantoneses se lo comen".

En 1998, le preguntó a un estudiante británico que había estado haciendo senderismo en Papúa Nueva Guinea: "¿Te las arreglaste para que no te comieran?"

Y cuatro años más tarde, según los informes, mientras estaba de gira Australia con la reina, le preguntó a un grupo de aborígenes: "¿Todavía se tiran lanzas unos a otros?"

También más cerca de casa ha herido susceptibilidades.

En 1995, el duque supuestamente le preguntó a un instructor de manejo escocés en Oban: "¿Cómo mantienes a los nativos lejos de la bebida durante el tiempo suficiente para que pasen la prueba?"

Un año más tarde, a raíz de la masacre de Dunblane de Escocia, en la que 16 alumnos y un profesor fueron asesinados por un pistolero, él cuestionó la necesidad de una prohibición de armas de fuego, lo que generó críticas de los políticos.

"Si un jugador de cricket, por ejemplo, de repente decide entrar en una escuela y aporrear con un bate de cricket a un montón de personas hasta matarlas, lo cual podría hacer muy fácilmente, quiero decir, ¿prohibirían entonces los bates de cricket?", fue la pregunta que citaron del príncipe Felipe.

Las personas con discapacidad también han sido blanco de su descortés ingenio. En el 2012, le preguntó a un hombre londinense de 60 años de edad que montaba un scooter para personas discapacitadas: "¿A cuántas personas has atropellado esta mañana con esa cosa?"

Los medios locales informaron que, como muchas de las personas que son el blanco de las bromas del príncipe, el hombre tomó los comentarios del príncipe con buen humor. "Eso simplemente es típico del duque. Se le conoce por su humor", según fue citado David Miller.