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Arte

La transformación en Westerly: el recorrido de un gran surfista transgénero

Por Holly Fraser

Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente en Hungertv.com, el equivalente en línea de Hunger, la revista semestral de moda y cultura de Rankin.

(CNN) — En los años sesenta y setenta, el australiano Peter Drouyn fue uno de los surfistas más famosos del mundo, un profesional en el mundo, quien fue el pionero de un nuevo enfoque que llegó a ser conocido como “surf agresivo” y quien llegó a tener legiones de seguidores.

Hoy, sin embargo, según todos los testigos, Peter Drouyn está muerto. Durante los últimos diez años, Peter ha estado viviendo su vida como una mujer conocida como Westerly Windina.

En 2009, Jamie Brisick, un periodista de surf que se había enterado de Peter, viajó a Australia para escribir un perfil sobre Westerly, pero lo que pasó consiguientemente se convirtió en una historia mucho mejor.

Empezando con el viaje de Westerly a Bangkok en 2012 para someterse a una cirugía de cambio de género, Jamie sigue la historia de Westerly —desde un adolescente esperanzado en Queensland hasta un campeón de surf y una mujer glamurosa y compleja de sesenta y tantos años— y en el proceso, aprende lecciones sobre la vida, el amor y la amistad que todos podemos entender… independientemente de nuestro género.

Cuéntanos cómo descubriste la historia de Westerly y ¿por qué te sentiste atraído a contarla?

Supe de Peter Drouyn a mediados de los años ochenta. Ya había pasado su apogeo como surfista, pero aún estaba activo en el mundo del surf. En realidad había desafiado a Mark Richards, quien había sido campeón del mundo en cuatro ocasiones, para que participara en un enfrentamiento de uno a uno llamado “The Superchallenge” (El súper desafío). Él era extravagante e histriónico.

Me enteré de que Peter se convirtió en Westerly por medio de sitios web, la mayoría de los cuales la trataban como un chiste. Sabía que desafiaba el statu quo del surf de una manera tremenda. Me sentí atraído a la historia porque pensé que ella merecía que la trataran mejor.

Cuando se conocieron por primera vez, ¿cuáles fueron tus primeras impresiones?

Fue en el año 2009, cuando viajé a Australia para escribir un perfil sobre ella. Nos reunimos a almorzar en un restaurante italiano cerca de su casa. Ella era fascinante. Se refería a Peter, quien solía ser antes, en tercera persona y en pasado. Era como si yo estuviera hablando con la mamá de Peter acerca de su hijo fallecido. Ella era encantadora, inteligente, ocurrente y divertida.

Sin embargo, no distinguía si “Westerly” era real, o si se trataba de un ardid publicitario. Quería creerlo, pero todos los amigos de Peter de mucho tiempo atrás y sus contemporáneos me advirtieron respecto a que a menudo asumía disfraces y que en cierta forma me podría estar engañando. Esa tensión me fascinó. También siento un poco de rechazo hacia el mundo del surf por tener una mentalidad tan cerrada. Me alegraba poder defender a Westerly… ella se burlaba de las fobias y de los tabús.

¿Cuáles fueron los desafíos de contar esta historia?

Estaba la versión de Westerly, y la de otras personas. A menudo no concordaban. Analizar todo eso fue un desafío. Peter se sentía como si hubiera sido abandonado por el mundo del surf, y eso es en buena parte la verdad. Supongo que mi mayor desafío fue mantenerme neutral. Yo solo quería trasladar la información y dejar que el lector lo decidiera.

El género es de sumo interés periodístico este año, desde modelos transgénero que han llegado a formar parte del mundo de la moda hasta la transformación de Bruce Jenner en mujer… ¿Crees que la sociedad lo está aceptando, o aún nos falta un camino por recorrer?

Evidentemente, las cosas han mejorado, pero aún queda mucho por hacer. Cuando empecé a investigar la historia, de pronto recordé cuántas veces había visto a personas trans empujar sus carretas de compras con todas sus pertenencias dentro. Es como si existiera un abismo entre hombre y mujer, y cualquier persona que no se ajuste del todo a cualquiera de esas categorías cae en un lugar donde es difícil encontrar trabajo, aceptación, etc. Espero que eso mejore pronto.

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