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Negocios

El hijo de Robin Williams y un preso de San Quentin enseñan finanzas tras las rejas

Por Laurie Segall

(CNNMoney) — El preso de San Quentin, Curtis Carroll, apodado “Wall Street”, pasa 18 horas al día estudiando el mercado de la bolsa de valores. Lleva una carpeta etiquetada “acciones de centavo” con un listado de sus acciones favoritas, desglosadas según su rendimiento diario. Estudia los patrones meticulosamente y predice cuáles generarán dinero y cuáles no.

Carroll, quien está cumpliendo una sentencia por asesinato y robo a mano armada, tiene valores a largo plazo en American Apparel y advierte contra invertir en McDonald’s. ( “El país está optando más por lo saludable. El desafío es demasiado grande para cambiarlo”) .

Cuando Facebook inicialmente cotizó en bolsa y las acciones se estaban viniendo abajo, el invirtió.

“Empezamos con más o menos quince o dieciséis dólares y ayer Facebook cerró con 86 dólares por acción”, le dijo a CNNMoney en julio.

También es conocido como el “Oráculo de San Quentin”. Los reclusos se alinean para recibir una clase que él co-enseña con un homólogo poco probable: Zak Williams, de 32 años de edad, hijo del amado comediante, Robin Williams.

Williams, quien obtuvo su Maestría en Administración de Negocios en Columbia, invierte gran cantidad de su tiempo estudiando la conducta financiera y evaluando las compañías de tecnología. Carroll, de 36 años, fue sentenciado a los 17 años y comenzó a “seleccionar acciones” hace 10 años. Empezó cuando él comenzó a recoger las copias desechadas del Wall Street Journal que pertenecían a un compañero recluso.

“Yo le dije: ‘Hombre, te voy seguir hasta que me enseñes sobre este juego de las acciones'”.

Luego de la muerte de su padre, Williams dice que exploró los programas de rehabilitación, buscando maneras de retribuir.

“Pasar tiempo en San Quentin, retribuir y tratar de agregarle valor a la vida de las personas es algo que ha sido muy útil para mí en lo personal”, le dijo a CNNMoney.

En el proceso, él formó una amistad con “Wall Street”.

El dúo ahora imparte una clase de alfabetización financiera todos los jueves en San Quentin. La clase les enseña a los reclusos sobre qué es lo que está pasando en la economía, las estrategias de inversión inteligentes y cómo los internos pueden desarrollar habilidades aplicables a la vida fuera de la cárcel.

“No importando si están allí por crímenes violentos o no violentos, una cantidad extremadamente desproporcionada [de los crímenes] está relacionada con el ​​dinero”, le dijo Williams a CNNMoney. “Lo que queremos hacer es revelar una gran cantidad de maneras de pensar sobre el dinero y con suerte enseñarles a las personas que pueden ganarlo de maneras que anteriormente desconocían”.

Cuando CNNMoney visitó la clase, la discusión se centró en torno a la crisis de la deuda griega y cómo la crisis afecta al mercado en su conjunto.

Al crecer, Carroll dijo que haría cualquier cosa por dinero.

“Si tuviera problema de drogas, o problema con el alcoholismo, iría a NA (Narcóticos Anónimos) o a AA (Alcohólicos Anónimos), pero yo tengo problemas de dinero. …Creo que la educación financiera es la cura para los tipos que están persiguiendo el dinero al punto que están dispuestos a matar a un hombre por 20 dólares”.

Según Carroll, un puñado de presos que reciben la clase están invirtiendo activamente a través de sus familias. Él no quiso comentar sobre qué cantidad de dinero ha ganado tras las rejas.

Williams dice que la clase finalmente está dirigida a ayudar a los internos a ver el dinero desde una perspectiva a largo plazo en lugar de hacerlo con una “mentalidad de alto riesgo”, la cual está asociada con tratar de obtener dinero lo más rápido posible.

Para Williams, esto es personal. Casi un año después de la muerte de su padre, Williams con frecuencia piensa en su padre, quien vivía cerca, cuando entra por las puertas de la prisión.

“Él era muy compasivo con aquellos que posiblemente no tuvieron grandes oportunidades en su vida”, recuerda. “Su capacidad para la compasión y amor no tenía límites… eso fue algo que le dio mucha alegría, proporcionando felicidad y risas a muchos millones y millones de personas”.