(CNN)– El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, aterrizó en La Habana, Cuba, este viernes.

Kerry estará en La Habana -durante menos de 12 horas- para oficiar la reapertura de la Embajada que fue cerrada en 1961 cuando el gobierno de Eisenhower rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Fidel Castro.

Este viernes, la bandera de Estados Unidos ondeará una vez sobre la Embajada de Estados Unidos en Cuba, en el que es el símbolo más potente del cambio en las relaciones entre los dos países que a lo largo de la Guerra Fría se erizaron con abiertas hostilidades el uno hacia el otro.

Kerry será el funcionario estadounidense de más alto rango que visita Cuba desde la revolución de 1959 y el primer secretario de Estado en visitar la isla en más de 70 años.

"Este es un gran acuerdo, estamos muy ansiosos", dijo el embajador Jeffrey DeLaurentis, que dirige la embajada de Estados Unidos en La Habana, en una entrevista exclusiva con CNN. "Esto es obviamente un entorno único. Tenemos que asegurarnos de que tenemos suficientes coches, personal suficiente para poder hacer los movimientos que necesitamos, incluso para una corta visita".

Se espera que una multitud rodee la misión diplomática de los Estados Unidos –situada en pleno malecón de La Habana- cuando Kerry destape el nuevo sello de la Embajada de Estados Unidos y un guardia ice la bandera.

Desde el 20 de julio, cuando las relaciones diplomáticas se restablecieron oficialmente, los diplomáticos estadounidenses han estado preparándose para prepararse para lo que ellos llaman la "S" – o visita del secretario.

Ese mismo día, los funcionarios cubanos reabrieron oficialmente su embajada en Washington e izaron su bandera.

Viejas tensiones han disminuido lentamente

El restablecimiento de las relaciones tiene un impacto importante en los diplomáticos estadounidenses en Cuba que antes no podían de salir de La Habana sin permiso del gobierno cubano.

Esta restricción se ha eliminado, al igual que el cordón de guardias de seguridad del gobierno cubano alrededor de la antigua Sección de Intereses.

Anteriormente, los diplomáticos estadounidenses habían enfurecido a funcionarios cubanos mediante la colocación de una cartelera electrónica en la parte superior de la Sección de Intereses, la entrega de radios a los cubanos supuestamente para escuchar las emisiones contra el gobierno e incluso la emisión del boletín Granpa, después de Fidel Castro.

Muchas de esas tensiones han comenzado a disiparse. Los diplomáticos estadounidenses se coordinaron estrechamente con funcionarios cubanos para planificar la visita de Kerry y hablaron positivamente sobre la relación de trabajo que habían desarrollado con sus contrapartes locales.

Esto puede llegar a ser importante si el presidente Barack Obama visita Cuba, como algunos asesores dijeron que está considerando.