CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Europa

La Real Marina británica presenta un potente barco de batalla futurista

Por Brad Lendon

(CNN) — Torpedos que viajan a casi 500 kilómetros por hora, un cañón de riel electromagnético con el rango de misiles crucero, un quadricóptero que dispara láser, drones hechos a bordo y una sala de control holográfica.

Esas son solo algunas de las cosas que algunos de los científicos e ingenieros más jóvenes y brillantes de Gran Bretaña idearon cuando el Ministro de la Defensa del país los desafió a imaginar el acorazado del futuro.

Los científicos e ingenieros de los contratistas de defensa, el Ministerio de la Defensa y la Marina Real juntaron sus ideas en lo que han apodado “Dreadnought 2050”, un homenaje al HMS Dreadnought, un acorazado de guerra de 20.000 toneladas, 527 pies de largo lanzado en 1906. El HMS Dreadnought “representó dicho avance de tal manera que todos los demás buques de guerra más importantes fueron considerados obsoletos”, según un comunicado de prensa de Starpoint, la organización de la Marina Real que supervisa el proyecto actual.

Startpoint dice que su misión es “hacer frente a los desafíos de proveer un conjunto de tecnología avanzada en el contexto de las limitaciones de financiación”. Viendo las concepciones del artista del Dreadnought 2050, “barato” no es la palabra que viene a la mente. Palabras como “nave espacial” o “estrella de batalla” parecen más aptas.

Dreadnought 2050 es un diseño de casco con tres capas y no es de acero como lo son la mayoría de los barcos de batalla. Es un acrílico transparente ultra-fuerte, dice Starpoint.

El barco acaba con el tradicional mástil, y en lugar de ello usa un cuadricóptero atado a la nave con nanotubos de carbono que llevarían energía para los sensores y un arma láser para eliminar amenazas cercanas.

Para amenazas más lejanas, hay un cañón de riel en la proa que puede disparar un proyectil a cientos de millas. Tubos en los dos cascos estabilizadores estarían armados con torpedos “supercavitantes”, que van tan rápido que vaporizan el agua a su alrededor y crean una bolsa de aire que les permite volar por el agua.

La sección de popa del Dreadnought 2050 tendría una cubierta de vuelo para drones que se podrían fabricar a bordo usando tecnologías de impresión 3D y una “piscina de luna”, una plataforma inundable de la cual las tropas anfibias podrían ser enviadas a misiones.

El control para todo esto proviene de lo que la Marina Real apoda la “Sala de Operaciones”, en el centro de la cual esta una tabla de comando holográfica que une todos los sistemas de la nave a los comandantes abordo, los aliados de la Marina Real y el Ministerio de Defensa de la sede e incluso la OTAN, según Starpoint. La Sala de Operaciones sería tripulada por solo cinco personas, en comparación a las 25 en los barcos de hoy en día, y la nave entera podría ser operada por tan solo 50 personas, comparado con alrededor de las 200 que están en servicio actualmente.

Ya que las fuerzas humanas constituyen el costo principal para los militares, allí es donde entra una gran porción del ahorro en costos.

Si bien todo puede parecer un poco “pensando con la cabeza en las estrellas”, la Marina Real dice que esa es la idea exactamente.

“La Marina Real necesita pensamientos innovadores y visionarios y estos conceptos apuntan el camino a la tecnología de punta que puede ser adquirida a menor costo y operada con menos personal que cualquier cosa en el mar hoy de las marinas de guerra líderes mundiales”, dice en el comunicado de prensa Muir Macdonald ejecutivo senior de Starpoint.

Sin duda, los cascos transparentes podrían no estar a la vuelta de la esquina, pero algunas de las tecnologías ya están aquí. La Armada de Estados Unidos está poniendo a prueba los láseres de buque y los prototipos de cañón en riel, y la impresión 3-D es algo que incluso los civiles pueden comprar.

Y tal vez proyectos como éste pondrán a algunos de esos civiles expertos en tecnología a pensar en la industria de la defensa.

“Queremos atraer al mejor talento nuevo al mar para operar, mantener y desarrollar sistemas con este nivel de ambición”, dice el Comandante Steve Prest, oficial de la flota de robótica de la Marina Real, en la declaración de Startpoint.