(Crédito: Stephan Richter/‏@RichterSteph/Twitter)

(CNN) - Una camarógrafa húngara se ha disculpado por patear a inmigrantes desesperados mientras huían, y ha argumentado que sus acciones no tuvieron nada que ver con el racismo.

En un video publicado esta semana, Petra Laszlo documentaba una ola de inmigrantes, muchos de ellos provenientes de Oriente Medio, que corrían de un campo de detención en Hungría, cuando vio a un hombre que corría con un niño en brazos.

Ella le hizo zancadilla, por lo que cayeron y rodaron por el suelo. Momentos después, la misma camarógrafa pateó a otros inmigrantes, entre ellos una niña, mientras corrían.

Hubo una reacción violenta luego de que el video de sus ataques saliera a luz, lo que ocasionó que su empleador —la estación húngara nacionalista N1TV— la despidiera.

Ahora la camarógrafa dice que todo fue un malentendido, uno por cual está arrepentida.

La multitud de inmigrantes irrumpió a través de un cordón policial, lo cual fue aterrador, escribió en una carta al periódico húngaro Magyar Nemzet.

La carta describe cómo el pánico que se produjo la asustó y la llevó a pensar que sería atacada.

"Lamento mucho el incidente, y como madre lamento especialmente el hecho de que el destino pusiera a un niño en mi camino. No lo vi en ese momento. Entré en pánico, y mientras volví a ver el video, no parece que fuera yo", indica su carta.

Lazlo está siendo investigada bajo la sospecha de cometer una ofensa de alteración del orden público, le dijo un vocero de la Oficina Pública del Fiscal de Szeged a CNN. Los fiscales también están considerando si la investigan por ofensas más serias, dijo el vocero.

Laszlo era una de las camarógrafas que filmaban la ola de inmigrantes que trataban de pasar por Hungría de camino a Austria y Alemania. Entre los inmigrantes hay refugiados que tratan de escapar de la matanza generada por terroristas, y de la guerra en sus países de origen.

Luego de cruzar de Serbia hasta Hungría con solo las pertenencias que podían cargar, los inmigrantes quedaron atrapados durante días en un campo de detención al sur de Hungría. Muchos se quejaron acerca de condiciones incómodas o inhumanas en el campamento.

Luego de irrumpir en la línea policial del campo de detención el martes, ellos anduvieron por un campo, caminaron más o menos 6,4 kilómetros, y muchos botaron sus pertenencias al suelo.

Hungría, un país firmante de la Convención de Refugiados de 1951 cuyo propósito es proteger a los refugiados, ha sido criticada por el manejo de los inmigrantes y por instalar una cerca de alambre con cuchillas para detener el flujo.

Hungría ha dicho que solo está tratando de implementar las leyes de la Unión Europea para restringir a los inmigrantes que no tengan la identificación adecuada