(CNN) - Una gama de majestuosas montañas se encuentra con llanuras sin límites. En Plutón, a miles de millones de kilómetros del alcance del sol, es probable que ambas estén hechas de hielo.

Y esta semana, estamos viendo los primeros planos de ellas con una claridad sin precedentes. Finalmente, dos meses después de que la nave espacial New Horizons volara por el planeta enano a corta distancia, han llegado nuevas imágenes con una resolución más alta.

Todo ese tiempo le tomó a la NASA descargarlas. La velocidad de transferencia de datos desde la nave espacial a 2.000 bits por segundo hace que un viejo módem de acceso telefónico con sus 56.000 bits por segundo se vea como un demonio de la velocidad.

A la NASA le tomará un año transferir todas las fotos y los datos. La descarga comenzó a llegar el fin de semana del día del trabajo. Algunas de las imágenes que la NASA lanzó no eran instantáneas individuales sino recopilaciones sintetizados a partir de varias fotos.

A juzgar por las primeras y nítidas imágenes digitales de primeras planas, la espera valió la pena. Estas revelan un planeta sin congelar en su lugar, pero con un paisaje complejo aún en desarrollo.

¿Dunas?

Las fotos tomadas el 14 de julio desde la aproximación más cercana del New Horizons a Plutón –a unos 80.467,2 millones de km de distancia– revelan algunas sorpresas.

Por ejemplo, puede haber incluso dunas hinchadas por vientos. Aunque esto parecería imposible en un planeta que apenas y tiene atmósfera.

"Ver dunas en Plutón –si esto es lo que son– sería completamente alocado, ya que la actual atmósfera de Plutón es tan delgada", indicó el astrónomo, William B. McKinnon, de la universidad de Washington en San Luis.

"O bien Plutón tuvo una atmósfera más densa en el pasado, o algún proceso que no hemos descubierto está actuando. Esto es desconcertante".

Y esos descomunales bloques de hielo del tamaño de montañas podrían estar flotando en corrientes de nitrógeno congelado.

La nave también tomó bonitas imágenes de las lunas de Plutón. Fotos de Caronte –la más grande– revelan una grieta gigantesca, una fractura tectónica.