Imagen de una gran "estelada" (la bandera de la proindependencia catalana) durante las celebraciones del Día de Cataluña (Diada), el pasado 11 de septiembre GERARD JULIEN/AFP/Getty Images).

(CNN Español)– Este domingo 27 de septiembre se celebran elecciones autonómicas en Cataluña. Sin embargo, no son unas simples elecciones para renovar el parlamento y el gobierno regional, sino que están planteadas en calidad de plebiscito sobre la independencia de Cataluña.

Estas son las claves de las elecciones catalanas:

¿Qué está en juego?

Actualmente, Cataluña cuenta, como el resto de las 17 comunidades autónomas españolas, con un parlamento y un gobierno regional, que se eligen cada 4 años.

Según expertos, en estas elecciones hay tres dimensiones: una local, otra que tiene que ver con la relación con España, y una tercera que se refiere estrictamente a la política española.

“En primer lugar, se trata de una elección regular del parlamento regional de Cataluña”, explicó el decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Barcelona, Joan Botella.

“En segundo lugar, una candidatura propone que estas elecciones sean un indicador para saber cuál es la opinión de los ciudadanos en torno a transformarse en un estado independiente, y hay una tercera dimensión, que esa la han dado los políticos de proyección nacional –los candidatos a la presidencia del gobierno español-, como primer acto en las elecciones generales que tendrán lugar en diciembre.

Está previsto que las elecciones generales al parlamento español se celebren el próximo mes de diciembre.

¿Quiénes son los actores?

Podemos hacer la división entre quienes defienden la independencia, los que defienden la opción de un referéndum, y los que rechazan la opción soberanista:

A favor de la independencia

Junts Pel Sí (Juntos por el sí): los principales que forman la coalición son Convergència Democrática de Cataluña y Esquerra Republicana de Cataluña. La última encuesta del CIS le da una mayoría de entre 60-61 escaños (de 135, la mayoría absoluta se consigue con 68). El entrenador del Bayern de Munich, Josep Guardiola, cierra la lista a modo simbólico.

CUP (Candidatura d’Unitat Popular): Se trata de una candidatura popular de izquierda. Los sondeos le dan 8 escaños.

A favor de un referéndum:

Cataluña Sí que es pot (Cataluña sí que se puede): coalición de izquierda formada principalmente por Iniciativa per Cataluña, Izquierda Unida y Podemos. El sondeo del CIS le da entre 18 y 19 escaños.

Unió: era el socio de Convergència –con la que formó la coalición Convergència y Unió-. Defiende un catalanismo moderado. Según el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológias (CIS), no lograría representación en el Parlamento catalán.

En contra de la independencia:

Partido Popular: Partido conservador que defiende el mantenimiento del Estado autonómico tal y como está definido en la Constitución española. Los sondeos le dan entre 12 y 13 escaños.

Partido Socialista de Cataluña: se mueve en el centro-izquierda. Defiende una reforma que avance en el federalismo del Estado español. El CIS le da 16-17 escaños.

Ciudadanos: Es uno de los nuevos partidos que, nacido en Cataluña en 2006, irrumpió con fuerza en las pasadas elecciones locales en España. Se mantienen en la línea de defender el actual sistema autonómico y en la campaña han basado sus mensajes en la lucha contra la corrupción, a la que atribuyen los problemas de financiación de Cataluña. Según el sondeo del CIS se convertiría en el principal partido de oposición, con 19-20 escaños.

¿Qué pasará si gana la coalición independentista?

Según la hoja de ruta creada por el gobierno regional de Artur Mas, si la ciudadanía catalana expresa su voluntad en las urnas de crear un nuevo Estado independiente, se abrirá un proceso para ejecutar esa voluntad, en el que se prevén dos escenarios: uno, de colaboracionismo con el Estado español –que implicaría la proclamación de la independencia y la aprobación de una Constitución para Cataluña-, y otro de no colaboración u oposición a cualquier negociación, cuyo resultado es, según las autoridades catalanas difícil de preveer.

“Junts Pel sí hará gobierno y administrará los poderes que tiene la comunidad autónoma de Cataluña, pero después no podemos engañarnos, estas elecciones también se han presentado como una forma de manifestar una mayoría que está en contra de la situación política actual y eso se tendrá que tener en cuenta por parte de las autoridades del Estado, y se tendrá que negociar”, dijo Antonio Rovira, catedrático de Derecho Constitucional y director del Departamento de Derecho Público de la Universidad Autónoma de Madrid.

Esa negociación plantea dificultades, dado que las autoridades españolas dijeron que negociar una posible secesión es implanteable.

A esto se añade la situación de que España está en la antesala de unas elecciones generales que pueden traer cambios. “No es un momento en el que un gobierno pueda adoptar medidas ambiciosas o grandes negociaciones. Las elecciones generales van a dar lugar a un cambio político en España, no sabemos cuánto cambio ni en qué dimensiones, con lo cual mientras no se clarifique cuál es el escenario político en Madrid creo que es muy poco previsible que haya conversaciones”, dijo Botella.

Por tanto, explicó el decano de la Autónoma de Barcelona, no será hasta dentro de 5 o 6 meses, cuando haya gobiernos consolidados tanto en España como en Cataluña, que se dé un escenario posible para la negociación.

¿El camino a un referéndum secesionista o a una mayor autonomía?

El resultado previsible de esta elección, según los expertos, es que se inicie un proceso que dé lugar a un aumento del autogobierno, antes que a una separación.

“El objetivo realmente deseable y considerado por muchos de los nuevos independentistas es un mejor estatus de Cataluña dentro de España, más que un estatus de independencia”, dijo Joan Botella.

Esto requiere unas reformas constitucionales y, por tanto, acuerdos con el gobierno central.

“Lo esencial es que se encuentre una solución reglada que desde el Estado garantice la democracia y donde los catalanes puedan canalizar sus posturas”, dijo el catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Elorza.

“Esto puede ser planteado como un referéndum, pero nunca como un referéndum de separación. Mi opción iría más hacia una reforma constitucional de sentido federal, con más facultades para Cataluña donde se inscribiera el cauce legal para una autodeterminación”, continuó Elorza.

Para Rovira no hay duda de que en Cataluña habrá un referéndum similar al que hubo en Escocia.

“Yo no creo que haya otra posibilidad si queremos arreglar democráticamente y pacíficamente la situación de desencuentro y de protesta social que hay en Cataluña con respecto a la situación actual”, dijo.

“No habrá un clima de tranquilidad, de sosiego si no hay un reconocimiento de las singularidades que tiene Cataluña, de las singularidades incluso económicas de Cataluña con respecto a otras partes del Estado”, agregó.

¿Cómo llegamos a este punto?

Inicialmente, el gobierno de Cataluña planteó un régimen financiero propio -similar al que gozan las comunidades del País Vasco y Navarra- aludiendo al argumento de que Cataluña aporta mucho más a España, de lo que España a Cataluña. La crisis económica que afectó a España –y que en Cataluña tuvo a una de las comunidades más afectadas también- agudizó la demanda, y se fue creando una dinámica de mayor crispación y enfrentamiento, ante la que el gobierno de Mariano Rajoy reaccionó mediante el “inmobilismo” y la “inacción”.

“Las protestas sociales ya hace 3 o 4 años que se están manifestando en la calle”, dijo Rovira”. “Se está manifestando que en Cataluña hay un desacuerdo con la situación político-administrativa actual en el Estado español y la inacción al abordar este descontento es la que está llevando a esta situación de un poco de crispación”.

“Hay que reordenar y equilibrar el sistema económico autonómico en nuestro país, esto es una de las principales cuestiones que se tienen que abordar”, agregó.

En el mismo sentido, Elorza dijo que Rajoy optó por el “inmobilismo” al “cerrar los ojos al fenómeno social y político” que representan las movilizaciones.

¿Es una Cataluña independiente viable?

Económicamente sí, políticamente quizá no tanto.

“Cataluña per se quizá sea un Estado económicamente viable, tiene una economía sólida, es un destino turístico atractivo, hay industria y tiene un tamaño demográfico considerable”, explicó Botella.

Pero la cuestión política es más complicada.

“Un estado independiente solo podría nacer a través de un acuerdo con el Estado de origen y por tanto ahí habría que clarificar muchas condiciones acerca de la vinculación a la UE, del pago de la deuda externa, etc. Etc. Haciendo abstracción de esto”, agregó el decano.

Líderes de la Unión Europea y del mundo advierten…

Líderes europeos han mostrado su oposición a la secesión de Cataluña y han advertido a los independentistas que una eventual separación implicaría la salida inmediata de la Unión Europea. Una Cataluña independiente tendría que hacer todo el proceso de admisión en el bloque.

La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó el proceso soberanista. El pasado 1 de septiembre, durante una reunión con el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, dijo que todos tienen que “respetar los tratados de la Unión”, que “garantizan la soberanía nacional y la integridad territorial de los Estados”.

Días después, el 4 de septiembre, el líder conservador británico David Cameron –quien se enfrentó al referéndum independentista de escocia- fue claro: “si una parte de un Estado declara la secesión, y ano forma parte de la Unión Europea y tienen que empezar a hacer cola detrás de otros países candidatos“, dijo en una rueda de prensa conjunta con Rajoy, en Madrid.

“El tema de salirse de Europa es solo si Cataluña se declara independiente y pone fronteras en los Pirineos, pero yo no creo que eso vaya a ocurrir nunca, ni que sea lo que desean la inmensa mayoría incluso de los partidos independentistas. Lo que quieren es mayor autonomía”, dijo Rovira.

Otro de los líderes que recientemente se ha manifestado contra el proceso soberanista catalán fue Barack Obama. Durante la visita del rey Felipe VI a Washington, Obama dijo: "estamos profundamente comprometidos a mantener la relación con una España fuerte y unida".

…Y la banca también

El sector financiero español advirtió de los riesgos que conllevaría la independencia de Cataluña sobre la estabilidad del sector bancario catalán.

En un comunicado de la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), la banca dijo que reconsiderará su implantación en esa región porque entiende que el sector financiero se vería obligado a afrontar graves problemas de inseguridad jurídica por la exclusión de la UE y del euro.

Por su parte, el presidente del banco BBVA –uno de los principales de España-, Francisco González, dijo en entrevista con la agencia Efe que la  propuesta secesionista catalana "no beneficia a nadie" y "va en contra de Cataluña, de España y del proyecto europeo".

Para los expertos, estas declaraciones son un síntoma de que hay “muchos nervios”.

“Hay improvisaciones y declaraciones que no son verdad”, dijo Rovira. “Convendría que las grandes estructuras del Estado lo que hicieran es analizar qué ha pasado en Cataluña, por qué los ciudadanos de Cataluña se movilizan de la forma que se han movilizado, porque hasta que no se pregunten el por qué no se podrá encontrar una solución que sea justa para todos”, agregó.

Y por si fuera poco, el mundo futbolístico tampoco se queda atrás

Y otro de los debates que ha generado el proceso soberanista catalán gira en torno al futbol: si Cataluña se independiza, el F.C. Barcelona no podrá competir en la Liga de Fútbol española.

“Los equipos catalanes “no podrían jugar la Liga, dijo el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, en declaraciones recogidas por Efe.