(Crédito: Bryan Thomas/Getty Images)

(CNN) - Los asiáticos van camino a convertirse en el grupo de inmigrantes más grande de Estados Unidos. Mientras tanto, la parte de recién llegados que son hispanos es menor de lo que era hace 50 años. Y el porcentaje de la población total de Estados Unidos nacida afuera de este país fue más alto en 1890 de lo que es hoy.

Esos son tan solo algunos de los resultados de un informe exhaustivo publicado el lunes por el Centro de Investigaciones Pew. En momentos en que los políticos estadounidenses y los aspirantes a la presidencia están bateando por todos lados argumentos e insultos sobre la inmigración, el documento de casi 130 páginas ofrece un análisis imparcial que explora las tendencias y proyecta el futuro.

El informe, "Modern Immigration Wave Brings 59 Million to U.S., Driving Population Growth and Change Through 2065" (Ola moderna de inmigración trae 59 millones a Estados Unidos propulsando el crecimiento y el cambio de la población hasta el 2065) viene 50 años después de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965. Esa ley acabó con un sistema de cuotas que alguna vez favoreció a inmigrantes europeos y lo reemplazó con una política que tenía como objetivo la reunificación familiar de los inmigrantes y las necesidades de empleo en Estados Unidos.

Desde la aprobación de la ley, 51% de inmigrantes han venido de América Latina y una cuarta parte de nuevos inmigrantes han venido de Asia.

Es importante y vale la pena explorar lo que todo esto significa... en términos de cifras y actitudes. Aquí tenemos algunos puntos destacados que se recopilaron del informe:

Movimiento dirigido hacia un nuevo récord

Considerando que uno de cada cinco inmigrantes en el mundo vive aquí, Estados Unidos cuenta con la distinción de tener la población inmigrante más grande del mundo. No parece que esto vaya a cambiar.

En 1890, casi el 15% de la población de Estados Unidos era nacida en el extranjero. Para 1965, ese número cayó hasta el 5%. Hoy en día, cerca del 14% de la población del país nació en otros lugares. Sin embargo, para el 2065, Pew proyecta que esa cifra llegará a un nuevo récord máximo de casi un 18%.

En los últimos 50 años, la población total de Estados Unidos ha crecido de 193 millones a 324 millones. Los nuevos inmigrantes y sus descendientes representan el 55% –o 72 millones– de este crecimiento.

Pero vean esto: para el 2065, Pew proyecta que habrá 441 millones de personas viviendo en Estados Unidos, y el 88% de ese crecimiento será atribuido a los futuros inmigrantes y su descendencia.

Una mirada más detallada a los números

Hace cincuenta años, 9,6 millones de los habitantes de Estados Unidos nacieron fuera del país.

Desde entonces, alrededor de 59 millones de inmigrantes han venido a Estados Unidos. Pero la cifra oficial de población actual para aquellos que son nacidos en el extranjero es de 45 millones... una cantidad que incluye a aquellos que desde entonces han dejado Estados Unidos o han muerto.

Para el 2065, Pew proyecta que más de 78 millones de personas que vivirán en Estados Unidos habrán nacido en otro lugar.

Las cifras a las que este informe hace referencia incluyen a aquellos que han llegado aquí de manera legal y a aquellos que no tienen autorización para permanecer aquí.

Se calcula que 11,3 millones de inmigrantes en Estados Unidos no están autorizados para estar aquí. El número de inmigrantes no autorizados procedentes de México alcanzó su máximo en el 2007 cuando llegó a 6,9 millones. Desde entonces se ha ido hacia abajo, dice el informe, y llegó a 5,9 millones en el 2012. Aún así, ellos todavía conforman la mayoría de inmigrantes no autorizados.

Una marea cambiante

A pesar de que los hispanos representan un 47% de los inmigrantes que viven en Estados Unidos, la inmigración desde Latinoamérica ha disminuido, especialmente desde México.

La abrupta disminución inició en el 2007, en parte debido a la Gran Recesión, explica Mark López, director de investigación hispana para el Centro de Investigaciones Pew. Pero él también señala que tanto el hecho de que se hizo más difícil cruzar la frontera como los cambios demográficos en México también contribuyeron a que menos personas jóvenes quisieran irse hacia el norte.

Para el 2065, se espera que los hispanos conformen el 31% de los inmigrantes. Los asiáticos, por el contrario, superarán en número a los hispanos y conformarán el 38% de los inmigrantes.

Personas caminan en calles de la sección antigua del área de Chinatown, en Los Ángeles, California. (David McNew/Getty Images)

Personas caminan en calles de la sección antigua del área de Chinatown, en Los Ángeles, California. (David McNew/Getty Images)

López, quien supervisó este estudio, dice que el aumento constante de inmigrantes asiáticos ha aumentado a lo largo de los últimos 10 años. Él menciona a los ciudadanos chinos que han acudido a Estados Unidos para asistir a la Escuela de Posgrado. Y habla de la gran afluencia de indios que han venido con visas para trabajar en alta tecnología, aceptando empleos en Silicon Valley.

Si bien los cambios demográficos en Latinoamérica, no solo en México, sugieren que la cantidad de inmigrantes hacia Estados Unidos seguirá disminuyendo, lo que está sucediendo en Asia indica que lo contrario también será cierto, dice López.

Uno solo necesita considerar los últimos cinco años para ver cómo esta tendencia está tomando forma. De los inmigrantes que han estado en Estados Unidos durante no más de cinco años, más de ellos han venido de Asia (2,5 millones) que de Centroamérica y Sudamérica (1,7 millones).

Y, de acuerdo con el estudio, la participación actual de los recién llegados a Estados Unidos que son hispanos es menor de lo que era hace cinco décadas. De los inmigrantes que llegaron entre 1965 y 1970, el 35% eran hispanos. Más recientemente, los hispanos representan el 33% de los que han venido aquí.

Cómo nos vemos el uno al otro

Al analizar las opiniones del público estadounidense, Pew descubrió que el 45% dice que los inmigrantes están haciendo que la sociedad sea mejor, mientras que el 37% dice que están haciendo que esta sea peor. A la mitad de los estadounidenses le gustaría ver una reducción en la inmigración, mientras que ocho de cada 10 personas quieren ver que el sistema de inmigración cambie o que sea completamente renovado.

La mitad de los encuestados dicen que los inmigrantes han tenido un efecto negativo sobre la economía y el crimen. Pero cuando se trata de comida, música y artes, la mitad dice que los inmigrantes han hecho que Estados Unidos sea mejor.

A los inmigrantes de Asia y Europa les va mejor cuando se trata de cómo los ven los estadounidenses, ya que el 47% y el 44%, respectivamente, los ven bajo una luz positiva. Solo el 11% ve a los asiáticos negativamente y solo el 9% ve a los europeos de esa manera.

Los inmigrantes procedentes de África y Latinoamérica son vistos positivamente por solo el 26% de los encuestados y son vistos negativamente por el 22% y el 37% respectivamente.

Los que llegan de Oriente Medio obtienen la peor parte. Ellos son vistos positivamente por solo el 20% de aquellos que respondieron y negativamente por aproximadamente el doble.

El rostro cambiante de Estados Unidos

Según Pew, dentro de cuatro décadas, Estados Unidos ya no tendrá un grupo mayoritario.

Hace cincuenta años, los blancos no hispanos representaban el 84% de la población estadounidense. Hoy en día, esa cifra es del 62%. En el 2065, se prevé que esa cifra caiga hasta el 46%. La población negra ha crecido del 11% al 12% en los últimos 50 años y se espera que, para el 2065, suba un punto más en el porcentaje.

En cuanto a los actuales grupos de inmigrantes más grandes, los hispanos representaban el 4% de la población total de Estados Unidos en 1965. Hoy en día, representan el 18%, y para el 2065, se prevé que esa cifra sea del 24%. Los asiáticos eran menos de 1% de la población total hace 50 años. Esa cifra subió al 6% en el 2015 y se espera que sea el 14% en el 2065.

Los investigadores de Pew sugieren que si no hubiera habido inmigración desde 1965, el rostro de Estados Unidos hoy en día se vería así: 75% de blancos, 14% de negros, 8% de hispanos y menos del 1% de asiáticos.

Es evidente, racial y étnicamente, que la realidad es muy diferente. La nación ha cambiado desde 1965... y, sin duda, continuará cambiando.