(CNN) - Nuevamente, la cima del Monte Everest seguirá siendo difícil de alcanzar para Nobukazu Kuriki, el tenaz montañista japonés que estaba por cumplir casi un mes de haber emprendido su quinto intento de escalar la montaña más alta del mundo, ya que las condiciones peligrosas del sábado lo obligaron a abandonar su última expedición.

"Me di cuenta de que si seguía adelante, no podría regresar con vida", publicó en Facebook Kuriki, de 33 años de edad, quien perdió nueve dedos debido a congelación en un intento por escalar el Everest en el 2012. "Así que, decidí bajar".

Kuriki, quien estaba haciendo su último esfuerzo desde el campamento final, dijo que "tomó demasiado tiempo desplazarse en la nieve extremadamente profunda".

Desafío sobre desafío

Con una tasa de éxito de solo el 29%, y cuando una de cada 10 personas mueren en el intento, ascender los 8.850 metros para llegar a la cima del Monte Everest es una tarea monumentalmente difícil bajo las mejores circunstancias.

Sin embargo, Kuriki tuvo que hacer frente a desafíos adicionales que hicieron que una tarea difícil se volviera una tarea aparentemente imposible. A pesar de haber perdido sus dedos, emprendió este último ascenso por sí mismo, y sin oxígeno.

https://www.youtube.com/watch?v=qMkJqTuYscE

También fue el primer intento que alguna persona haya hecho desde que el devastador terremoto del 25 de abril mató a 19 personas e hirió a 61 en el campamento base de la montaña, el accidente más mortífero de la historia del Everest.

El gobierno nepalés cerró el Everest durante el resto de la temporada de escalada de la primavera, luego del terremoto; esa fue la primera vez en más de cuatro décadas que nadie logró llegar a la cima de la montaña.

Al hacer este último intento en los meses más fríos del otoño, Kuriki estaba haciendo que todo fuera aún más difícil.

Sin embargo, al parecer a Kuriki le apasionan los retos y espera inspirar a otros con su extraordinaria perseverancia.

"Creo que todos tienen su propia montaña en la vida", le dijo a CNN en la víspera de su ascenso. "Muchas personas podrían dejar de subir o de desafiarse a sí mismas porque otros los juzgan negativamente o porque parece difícil".

"Al escalar y transmitir por Internet desde el Everest, quiero decirle a la gente que podemos intentarlos juntos y compartir nuestras aventuras en la vida, para que puedan seguir luchando por su sueño".