CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
CNN Estilo

Semana del diseño en Beijing: una ciudad de 22 millones que ‘acoge’ el caos

Por Aric Chen

Nota del editor: Aric Chen es curador de diseño y arquitectura en M+, el nuevo museo para la cultura visual que se está construyendo en el distrito cultural West Kowloon de Hong Kong. Anteriormente se desempeñó como director creativo de la Semana del Diseño de Beijing, ayudando a relanzar con éxito ese evento en el 2011 y 2012. Chen también ha sido un colaborador frecuente de publicaciones que incluyen a The New York Times, Monocle y Architectural Record.

Beijing (CNN) — Una amiga mía, la diseñadora de moda Masha Ma, tiene una manera concisa de explicar el secreto para hacer las cosas en China: “Acoge el caos”.

Esas palabras también ayudan considerablemente a describir la estrategia de la que dependí como primer director creativo de la Semana del Diseño de Beijing, en el 2011 y 2012.

La exhibición finalizó el 7 de octubre, en su quinta edición (sexta, si tomas en cuenta una versión piloto del 2009), la Semana del Diseño de Beijing siempre tiene que ser grande, y por extensión, complicada.

Aric Chen, curador de diseño y arquitectura del museo M+. (Crédito: Aric Chen)

Aric Chen, curador de diseño y arquitectura del museo M+. (Crédito: Aric Chen)

Sin embargo, como muchas cosas en China, bajo la apariencia de unidad monolítica se encuentra una realidad más fragmentada, una realidad que queríamos explorar y acoger.

La Semana del Diseño de Beijing era, y sigue siendo, una iniciativa del gobierno, ahora bajo los auspicios del Ministerio de Cultura y del Gobierno Municipal de Beijing.

SPARKarchitects creó estas instalaciones públicas en la Semana del Diseño de Beijing. Es un pabellón hecho de 'jianzi', o volante, que se utiliza para jugar una versión china del hacky sack. (Crédito: Beijing Design Week)

SPARKarchitects creó estas instalaciones públicas en la Semana del Diseño de Beijing. Es un pabellón hecho de ‘jianzi’, o volante, que se utiliza para jugar una versión china del hacky sack. (Crédito: Beijing Design Week)

Esta surgió de una directiva para reforzar el diseño y la innovación de China, y las autoridades locales, al ver las señales económicas, se unieron a la corriente mundial de la industria creativa.

Sin embargo, ¿acaso un mandato verticalista —inevitablemente centrado en ese enfoque vertical, en foros oficiales, en forjar relaciones diplomáticas y, en la Semana del Diseño de Beijing, en la pompa de una llamativa ceremonia de inauguración que ha ofrecido proyecciones en 3D, en rastreadores satelitales y en música popular— será suficiente para fomentar el diseño de una manera significativa?

beijing design week-gif

Plataforma ascendente para diseñadores

Por supuesto, un gobierno no puede suscitar la creatividad de la misma forma que puede ordenar la construcción de un aeropuerto o un puente; solamente puede proveer un mejor ambiente donde la gente pueda prosperar al desarrollar, crear y compartir sus talentos. (Por la misma razón, no puedes promover el desarrollo económico a través de las industrias creativas si las industrias creativas no son lo suficientemente fuertes como para competir).

Así que, la Semana del Diseño de Beijing se convirtió en un experimento al convertir el soporte verticalista del gobierno —cuya importancia no debe ser subestimada— a una plataforma de soporte ascendente para los diseñadores, creadores, curadores, empresas y otros que, creíamos, deberían estar al frente y con un mayor compromiso con un público más amplio.

Este definitivamente no es un concepto revolucionario; las semanas del diseño en todo el mundo, desde Londres y Milán hasta Nueva York y Tokio, han servido desde hace mucho tiempo como incubadoras, plataformas de lanzamiento y megáfonos de una manera u otra. Sin embargo, en estos primeros años de diseño en China, la idea de descentralizar un esfuerzo centralizado fue percibida no solo como novedosa sino como urgente.

Una colaboración emergente entre Seletti y Toiletpaper fue presentada en la Semana del Diseño de Beijing del 2015. (Crédito: A4 Studios/BJDW)

Una colaboración emergente entre Seletti y Toiletpaper fue presentada en la Semana del Diseño de Beijing del 2015. (Crédito: A4 Studios/BJDW)

Por consiguiente, a partir de su relanzamiento en el 2011, la Semana del Diseño de Beijing se ha extendido mucho más allá de las funciones y lugares favorecidos por la burocracia para convertirse en una aglomeración de zonas, sitios y actividades en toda la ciudad… todo ello bajo el paraguas de la Semana del Diseño de Beijing, pero cada uno con su propia autonomía y creciente autosuficiencia.

Bajo la dirección energética de Beatrice Leanza, una nativa desde hace mucho tiempo de Beijing, quien asumió el cargo de directora creativa en el 2013, la Semana del Diseño de Beijing de este año presentó estudios de casos de viviendas para la revitalización del vecindario histórico de Baitasi; la estructura impresa en 3D más grande del mundo (según lo certificado por Guinness) en el complejo Parkview Green; y colaboraciones de artesanías, laboratorios de investigación urbanos y hackatones. Cada vez más, los diseñadores y otros están tomando la iniciativa por sí mismos… y han perseverado.

A los arquitectos de la zona histórica de "Baitasi", o la pagoda blanca, se les pidió que trabajaran en estudios de casos que exploraran el futuro de la vivienda tradicional de Beijing. (Crédito: Beijing Design Week)

A los arquitectos de la zona histórica de “Baitasi”, o la pagoda blanca, se les pidió que trabajaran en estudios de casos que exploraran el futuro de la vivienda tradicional de Beijing. (Crédito: Beijing Design Week)

En el 2012, un grupo de creativos en el distrito de las galerías de Caochangdi creó su propia zona de la Semana del Diseño de Beijing y la mantuvo en funcionamiento durante tres ediciones. Este año, frente a las dificultades de financiación, los organizadores aseguraron el patrocinio del cercano centro comercial Indigo y llevaron sus instalaciones, exposiciones y programas.

Mientras tanto, marcas más importantes siguen gravitando hacia los espacios más grandes y más favorables para las familias del antiguo complejo industrial 751, el cual se encuentra anexo al distrito artístico 798. Los diseñadores más jóvenes se sienten atraídos al vecindario del histórico callejón de Dashilar.

Se trata de una extensa y animada mezcla… a veces abrumadora, a menudo imperfecta, pero fiel a la intención original. Al ir más allá de la tendencia generalizada de darle prioridad a las agendas burocráticas, económicas y de otro tipo, simplemente queríamos ofrecer el espacio, tanto de forma figurativa como literal, para que los diseñadores, sus partidarios y el público pudieran hacer lo que hacen.

¿Existe un impacto duradero para los distritos históricos de Beijing?

Esto no quiere decir que la Semana del Diseño de Beijing no tenga propósito alguno; de hecho, podría decirse que ha jugado un papel importante en la conformación del mismo Beijing. En Dashilar, un distrito histórico extendido en capas de forma única justo al sur de la Plaza de Tiananmén, la Semana del Diseño en Beijing sirvió como catalizador para reimaginar un área que había experimentado mejores días y que fue amenazada por el tipo de “renovación” que había destruido otros recintos históricos a su alrededor.

Popular Architecture Office (PAO) es una de las empresas que trabajan en la zona histórica de Dashilar, la cual hace diseños para modernizar y preservar las casas tradicionales de Beijing al entretejer nuevos elementos en las estructuras centenarias. (Crédito: People's Architecture Office)

Popular Architecture Office (PAO) es una de las empresas que trabajan en la zona histórica de Dashilar, la cual hace diseños para modernizar y preservar las casas tradicionales de Beijing al entretejer nuevos elementos en las estructuras centenarias. (Crédito: People’s Architecture Office)

Al atraer una renovada atención a Dashilar en forma de elementos emergentes, exposiciones y otros proyectos que incluyen propuestas de asientos para el público y espacios comunitarios (algunos han sido implementados) y colaboraciones con artesanos locales, la Semana del Diseño en Beijing ayudó a fortalecer el caso para la implementación de una estrategia de revitalización que le permitiera un futuro al vecindario, que respetara con mayor sensibilidad su historia, trama urbana y residentes existentes.

Cinco años después, aún es demasiado pronto para declarar el éxito y decir que Dashilar ha sido “rescatado”. Sin embargo, la Semana del Diseño de Beijing —o, más importante aún, sus colaboradores y participantes— sin duda pueden asegurar que por lo menos frenó el proceso de destrucción, atrajo la atención de los legisladores hacia las alternativas y estableció a Dashilar en una mejor ruta.

Las consecuencias incluso podrían ser más amplias: por invitación del supervisor designado por el gobierno de la zona, la Semana del Diseño de Beijing de este año puso en marcha otra iniciativa en el histórico vecindario de Baitasi que dio a conocer los proyectos que van desde casos de estudio de viviendas, por los prominentes estudios chinos contemporáneos TAO Office, Standardarchitecture y Vector Architects, hasta una clínica gratuita para ancianos.

No tengo ninguna duda de que la Semana del Diseño de Beijing tiene un futuro significativo de una forma u otra, lo cual era exactamente el punto. Acogemos el caos: fue un evento diseñado para tener una actitud receptiva y abierta que permitiera que evolucione, responda a las condiciones cambiantes y sobreviva y florezca en la fuerza de su alcance y diversidad de interesados. Algo que puedo decir con certeza, orgulloso de tanta gente de Beijing, es que la Semana del Diseño de Beijing definitivamente no me necesita.