CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Europa

Hungría sella sus fronteras para detener la ola de refugiados

Por Melissa Gray, CNN

(CNN) – Hungría cerró, la madrugada de este sábado, su frontera con Croacia para detener el flujo de inmigrantes.

Las autoridades advirtieron que la única entrada legal al país ahora se limitará a los pasos fronterizos oficiales.

«La opción legal, la posibilidad legal para venir a Hungría y, por tanto, a la Unión Europea a través de las fronteras Schengen está abierto, pero las fronteras verdes, las fronteras naturales del país, están selladas,» dijo el portavoz del gobierno Zoltan Kovacs.

Las fronteras Schengen son los cruces oficiales de Europa delimitados en el Acuerdo de Schengen, que eliminó los controles fronterizos entre muchos países de la Unión Europea.

«Con el fin de ser capaces de proteger las fronteras de Schengen y proteger al pueblo húngaro, así como de Europa, hemos tenido que tomar esa decisión», dijo Kovacs.

Hungría ha sido severamente criticada por el trato que han recibido los refugiados en su frontera desde que los inmigrantes buscaron alcanzar la Unión Europa a través de su territorio.

El mes pasado, agentes de la policía húngara arremetieron contra los inmigrantes, les lanzaron gases lacrimógenos y los dispersaron con cañones de agua, cuando trataban de cruzar desde Serbia. Levantaron cercas con cuchillas y amenazaron con encarcelar a quienes entraran ilegalmente al país.

Este sábado, los húngaros cerraron la frontera con Croacia, que se había convertido en la ruta alternativa para los aspirantes a refugio.

La decisión de Hungría surge mientras que Europa lucha por diseñar una respuesta coherente ante una histórica oleada de personas que huyen del conflicto y destrucción del Medio Oriente y África del Norte, principalmente de Siria, donde una guerra civil se ha prolongado durante más de cuatro años, causando la muerte de más de 200.000 personas y dejado ciudades en ruinas.

El cierre de la frontera de Röszke —ubicado entre Hungría y Serbia— que se llevó a cabo el mes pasado dio lugar a que miles de solicitantes de asilo trataran de viajar en cambio por Croacia.  

Cientos de migrantes habían salido de la ciudad croata de Tovarnik para dirigirse a la frontera húngara en septiembre, de acuerdo con el Ministerio del Interior croata. La principal estación para cruzar la frontera entre Hungría y Serbia fue abierta de nuevo posteriormente.

Los refugiados de Medio Oriente recorrieron el tramo final de su viaje a través de Hungría a pie, caminando los 4 kilómetros a la frontera con Austria en medio de la noche, sin saber qué pasaría con ellos cuando llegaran allí.  

Europa está enfrentando la mayor crisis de refugiados y de migrantes desde la Segunda Guerra Mundial.  

Las personas que huyen de la violencia en Siria representan la porción más grande de las personas que llegan a las costas europeas, pero muchos otros proceden de naciones africanas y de otros lugares.  

Al menos 475.000 migrantes han cruzado en barco a Europa en busca de seguridad y sustento en lo que va del año, según la Organización Internacional para las Migraciones. Más de 2.800 se han ahogado o han desaparecido durante el peligroso viaje.

Al menos 350.000 de los desesperados viajeros han desembarcado en Grecia, y más de 120.000 en Italia. A partir de ahí, tratan de llegar a las naciones de la Unión Europea para los migrantes, como Alemania y Suecia.  

Alemania espera 1 millón de solicitudes de asilo este año y tiene más de 260.000 casos atrasados.  

Francia se ha comprometido a recibir decenas de miles y Gran Bretaña 20.000. Suiza dijo que si Europa logra llegar a un acuerdo, que recibirá 1.500 refugiados.