(CNN Español) - "Todas las vidas tienen el mismo valor": son las palabras que mueven a una de las mujeres más ricas del mundo.

Muchos la conocen como la esposa de Bill Gates, pero esta mujer de 51 años pone la misma pasión al dirigir un departamento de 800 personas en el desarrollo de programas y mercadeo para Microsoft que al viajar a los rincones más pobres del mundo con un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de los individuos en todo el mundo.

Melinda Gates estuvo en Ciudad de México durante la conferencia global para la salud materna y neonatal.

Es una mujer analítica, de pensamiento estratégico. Sabe que el conocimiento de los negocios puede aportar mucho a la humanidad y considera que el mejor caso para aprender es Coca-Cola.

Gates considera que las mujeres pueden aportar diversidad, nuevas perspectivas a la toma de decisiones en todos los ámbitos, y eso es lo que promueve: un liderazgo efectivo.

"Cuando hay mujeres en el consejo administrativo, las compañías tienen más éxito", dice.

Una negociante desde joven

Nació en dallas, Texas, de padre ingeniero aerospacial y madre a tiempo completo, una hermana mayor y dos hermanos menores en una familia católica.

Para que pudiera ir a la universidad, su padre puso un negocio de alquilar propiedades. "Nosotros lo ayudábamos a llevar el negocio y mantener los libros —dijo en una entrevista—; veíamos el dinero entrar y salir".

Obtuvo una licenciatura en Computación y Economía y una maestría en Administración de Empresas.

En los años noventa, siendo una estrella en ascenso dentro de Microsoft, conoció a Bill Gates.

Algunos dicen que es la mejor mitad de Bill Gates: muchas veces se lleva el crédito de ayudar a su esposo a haber desarrollado su lado bondadoso y gentil.