En Massachusetts, un grupo de diseño urbano está esperando el desarrollo de una resina de absorción de carbono para crear dispositivos llamados "Boston Treepods".

(CNN) - Para evitar una catástrofe de calentamiento global para finales de siglo, los humanos de hecho podrían necesitar ‘hackear’ el clima.

Ya sea que lo llames 'hakeo' o "jugar con los mandos en el sistema climático", o le des el nombre menos creativo de "geoingeniería", esto gira en torno a esta pregunta: ¿Acaso los humanos pueden alterar el sistema al usar la ciencia para revertir el calentamiento global?

Una manera de mantener las temperaturas medias globales de calentamiento más allá de un catastrófico punto de inflexión de 2 grados Celsius, según algunos expertos, es succionar grandes cantidades de CO2 de la atmósfera.

¿Cómo harías eso?

En respuesta a una reciente historia de cambio climático por John Sutter de CNN, Trevor Algatt de Los Ángeles le preguntó sobre una posible solución de la que escuchó hablar. "Existe una nueva tecnología que puede extraer carbón del aire y condensarlo en 'fibras' para su uso en construcciones, electrónicos, automóviles, ropa y otros productos manufacturados", escribió Algatt. "Estoy seguro que ustedes han visto/leído/oído hablar del mismo, los inventores dicen que —si se implementara en una escala lo suficientemente grande— podría regresar el carbón atmosférico a niveles preindustriales en el término de una década. ¿Qué tan legítimo es esto? ¿Acaso es motivo para celebrar? ¿O se trata de una tecnología genial que es más un sueño imposible que una solución?

Bueno, sí. Los científicos dicen que en teoría es posible extraer el CO2 del aire y convertirlo en materiales para construcción, ropa y otros artículos cotidianos.

Pero espera, aún no es momento para que te pongas un sombrero de fiesta y festejes. Primero se deben resolver algunos problemas.

1.- El proceso sería muy costoso.

2.- Extraer todo este CO2 del aire podría crear un problema de logística: ¿dónde lo pondríamos?

"Lo que la gente no comprende es su gran tamaño", dijo el Dr. Klaus Lackner, director del Centro de Emisiones Negativas de Carbono de la Universidad Estatal de Arizona. "Si conduces un auto, liberas casi medio kilo de CO2 por kilómetro. Por persona, liberamos 15 toneladas de CO2 al año". Existen límites, dijo Lackner, en relación a cuánto CO2 podemos capturar y almacenar.

A la larga, podremos solucionar ese problema, Lackner y otros científicos de la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés) están desarrollando una máquina que puede extraer CO2 del aire.

El dibujo conceptual de la máquina parece una caja grande, con una vela grande adherida a la misma. Inspiradas en los árboles, estas velas funcionan como "hojas" de la máquina de la ASU. Las velas están hechas de resina plástica. Conforme el aire fluye sobre las velas de resina plástica, estas capturan CO2 y lo conservan.

El CO2 se adhiere al plástico cuando el material se seca. Para liberar el CO2 del plástico, tienes que mojarlo. Así es como se recolectará el CO2 de estas máquinas... ya sea para su uso inmediato o para almacenarlo. El CO2 también debería ser recolectado en las plantas de energía que funcionan con combustible fósil, dijo Lackner.

En Massachusetts, el grupo de diseño urbano SHIFTBoston está esperando que Lackner desarrolle su resina de absorción de carbono para que pueda ser utilizada para crear "Boston Treepods"...unos dispositivos sintéticos que funcionan con energía solar que podrían extraer CO2 y proveer luz en la noche.

Por ahora, el dispositivo de ASU está siendo desarrollado para su uso en invernaderos a fin de alimentar las plantas. Las plantas necesitan CO2 para crecer. "No creo que eso solucione el problema climático, pero demuestra que la tecnología funciona", dijo Lackner. Si prueba ser efectiva, quizás algún día máquinas como éstas podrían ser utilizadas para las enormes granjas de dióxido de carbono que recolectan CO2 del aire.

Parte del CO2 podría ser utilizado para fabricar combustible líquido o para crear materiales. Las grandes cantidades de CO2 tendrían que ser almacenadas en un ambiente seguro y estable. Eso nunca se ha hecho antes en ese tipo de escala.

"El lugar más simple para almacenarlo es el fondo del océano", dijo Donald Penman, geólogo de la Universidad de Yale, quien estudia las fluctuaciones de carbono bajo tierra, en el mar y el aire. "Debes preocuparte por los efectos secundarios imprevistos. Abordar un problema mediante la manipulación de los flujos geoquímicos a escala mundial, simplemente parece como si estuvieras pidiendo otro tipo de problemas. Está jugando con los mandos en el sistema climático. Podrías estar abriendo la caja de Pandora".

A otros escépticos del ‘hackeo’ del clima les preocupa que eso prolongaría innecesariamente la dependencia humana de los combustibles fósiles. Estaremos muy atentos a ese asunto, dicen. Deshacernos de los combustibles fósiles y de las emisiones de carbono debería ser el objetivo más inmediato. "Estamos en ese momento en el que podríamos hacer un cambio, y la geoingeniería se está interponiendo en el camino de ese cambio", dijo Bill McKibben.

La muy respetada Academia Nacional de Ciencias recomienda hacer más investigación sobre la eliminación del CO2 a gran escala, al mismo tiempo que se centra en la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En noviembre y diciembre, los expertos se reunirán en un importante encuentro de las Naciones Unidas en París. Ellos tratarán de alcanzar un nuevo acuerdo sobre el cambio climático y sobre la forma de reducir el CO2 en la atmósfera. Se dará a conocer nueva información sobre los cambios en la temperatura promedio a nivel mundial.

Algunos expertos temen que si la temperatura promedio del planeta se eleva más de dos grados Celsius, revertir el calentamiento mundial será aún más difícil. Las investigaciones indican que para mantenerla por debajo de 2 grados centígrados, el mundo podría necesitar extraer más CO2 del aire del que le agregamos. Eso podría significar el uso de la tecnología de absorción de CO2 para ‘hackear’ el clima.

"Se convierte en una herramienta de un conjunto de herramientas más grande", dijo Lackner. En pocas palabras, dijo, siempre y cuando consumamos los combustibles fósiles, el problema de carbono empeorará. "Ya sea que dejes de usar combustibles fósiles o encuentres una manera de lograr recuperar ese carbono".