Chris Christie se encontraba en el tren de las 9:55 a.m. para viajar de regreso a Nueva Jersey desde Washington, D.C., cuando ocurrió el incidente.

WASHINGTON (CNN) - A Chris Christie le pidieron que saliera de uno de los vagones de Amtrak donde hay que guardar silencio el domingo en la mañana, luego de que pasajeros se quejaran con un conductor porque el gobernador de Nueva Jersey le estaba gritando a su personal de seguridad por teléfono, según un pasajero.

Pero una mujer que estaba sentada frente a Christie dijo que el incidente no fue gran cosa, y que una vez el gobernador se dio cuenta de que estaba en el vagón donde había que guardar silencio, se bajó rápidamente y con cortesía.

Christie, un candidato republicano a la presidencia, se encontraba en el tren de las 9:55 a.m. para viajar de regreso a Nueva Jersey desde Washington, D.C., luego de presentarse en el programa Face the Nation de CBS.

Él se subió al tren con un smoothie de fresa de McDonald's, y ya estaba discutiendo con alguien que se encontraba con él, posiblemente un oficial de seguridad, acerca de una confusión en la disposición de los asientos, de acuerdo con Alexander Mann, un pasajero del mismo tren que detalló el incidente de Christie a CNN en un correo electrónico y en fotos.

Mann escribió que justo antes de que el tren partiera, Christie abordó detrás de "dos hombres que parecían ser agentes del Servicio Secreto" —aunque eso es poco probable, ya que Christie aún no tiene elementos del Servicio Secreto; su personal dijo que el domingo viajó con un policía estatal de Nueva Jersey— y "les estaba gritando por algún tipo de confusión con la disposición de asientos y por cómo habían permitido que eso ocurriera".

Christie tomó asiento y comenzó a realizar llamadas por celular, a pesar de que se encontraba en el vagón donde los pasajeros deben abstenerse de hablar en voz alta o usar el teléfono.

Mann escribió lo siguiente: "Los detalles de la conversación no estaban claros, pero sin duda era algún tipo de llamada telefónica de trabajo. Esto continuó durante 5-10 minutos hasta que el conductor, motivado por las quejas de los pasajeros, le pidió que dejara de usar su celular o se bajara del tren. De nuevo comenzó a gritarle a su personal de seguridad y se trasladó indignado a otro vagón. Continuamente repetía que esto 'es verdaderamente ridículo' y '¡¿Es en serio?! ¡¿Es en serio?! '"

Sin embargo, otra pasajera cuestionó la versión de Mann de los eventos. Katie Klabusich escribió en Twitter que Christie había sido "súper cortés y posiblemente la persona menos intrusiva al hablar por teléfono en público que jamás había visto".

En una serie de tuits, ella dijo lo siguiente: "Obviamente él venía tarde de un compromiso y se subió al primer vagón que encontró abierto, sin darse cuenta que era el vagón donde se debía guardar silencio porque se encontraba en una ubicación distinta del tren".

En un mensaje a CNN, Klabusich dijo que ella compartió una mesa de cuatro personas en el tren con Christie.

Él fue muy amable conmigo en un par de intercambios sobre la mesa, como suele ocurrir cuando las personas en un medio de transporte comparten el espacio", escribió. "Empezó a hablar por teléfono; honestamente, fue una de las personas menos intrusivas al hablar por teléfono que he tenido que ignorar. No estoy consciente de que alguien se haya quejado".

Ella añadió "Cuando el conductor vino para revisar los boletos, de modo desapasionado dijo 'Señor, este es el vagón donde se debe guardar silencio'".

"Christie pareció sentirse un poco exasperado, lo cual tomé como un día frustrante en cuanto a la logística. En especial debido a que —en un tren que no es exprés— el primer vagón después de primera clase no sería el vagón donde se debe permanecer en silencio. Él dijo 'Estás bromeando. ¿Este es el vagón donde se debe guardar silencio?' Suspiró y le dijo a la persona con la que hablaba por teléfono que tenía que colgar, tomó su smoothie y le habló entre dientes al miembro de su personal de seguridad mientras caminaban hacia otro vagón".

La vocera de Christie, Sam Smith, dijo que esto había sido un error: el gobernador no había tenido la intención de subirse al vagón donde se debe guardar silencio.

"En un tren que iba bastante lleno esta mañana, el gobernador accidentalmente tomó asiento en el vagón de Amtrak donde se debe guardar silencio", dijo en una declaración por correo electrónico. "Después de quebrantar la norma esencial del vagón, el gobernador rápidamente salió de ahí una vez se dio cuenta de la seria naturaleza de su error, y disfrutó del resto de su recorrido en el tren en el vagón de la cafetería. Ofrece una sincera disculpa a todos los pasajeros del vagón donde se debe guardar silencio que se pudieron haber sentido ofendidos".