(CNNMoney)– La nueva película de James Bond Spectre llegó a los cines el pasado viernes, emocionando a sus fanáticos con sus vertiginosas persecuciones de autos.

Es discutible que el Jaguar naranja C-X75 del villano se robe el protagonismo del Aston Martin DB10 de Bond, pero probablemente el espectador no reconocerá el automóvil superdeportivo puesto que no es un modelo de producción regular.

Jaguar Land Rover dio a conocer originalmente el auto de concepto híbrido en 2010 pero nunca lo llegó a comercializar con el argumento de que el "panorama económico mundial no admitía la introducción de un automóvil superdeportivo".

Aston Martin tradicionalmente proporciona los autos para James Bond, mientras que los chicos malos a menudo conducen autos Land Rover y Range Rover.

Pero Jaguar Land Rover casi se queda fuera cuando el director de Bond, Sam Mendes, andaba en busca de un auto superdeportivo para los villanos para las escenas de persecución, porque pensó que la compañía no tenía un vehículo apropiado.

Cuando ellos le mostraron a Mendes el C-X75, se mostró convencido, dijo David Fairbairn, quien estaba a cargo de proporcionar vehículos Jaguar Land Rover para el plató.

"Creo que las personas van a hablar más sobre este auto que del otro auto, tan solo porque es agresivo. Se evidencia en tu rostro", dijo Fairbairn.

Esto marca la primera vez que ambos, Jaguar y Aston Martin, mantienen sus autos estelares en Bond fuera de producción.

Fairbairn cree que a pesar de que el C-X75 no estará disponible para la venta, su aparición en Spectre aún le dará a la marca Jaguar Land Rover un impulso mediante la demostración de su factor de "genialidad".

Andy Palmer, el director ejecutivo de Aston Martin, también le ha dicho a CNN que es fundamental que a su firma se le asocie con la marca Bond.

"Bond sin Aston y Aston sin Bond, eso casi no tiene sentido", dijo.

Bond es un éxito de taquilla mundial

James Bond es una de las franquicias cinematográficas más populares de la historia y ha recaudado miles de millones de dólares en taquilla.

La creación de Spectre costó alrededor de 250 millones de dólares, lo que la convierte en una de las películas más costosas de la historia.

Según Box Office Mojo, hasta ahora, la película ha obtenido casi 80 millones de dólares de los mercados internacionales.