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Educación

Por qué la universidad más costosa de Estados Unidos es en realidad una ganga

Por Katie Lobosco

(CNNMoney) — La universidad más costosa en Estados Unidos es una pequeña escuela de la que tal vez nunca has oído hablar.

Harvey Mudd, una universidad privada de artes liberales en las afueras de Los Ángeles, cobra 67.155 dólares por matricula y pensión completa este año. Eso es 23.200 dólares más que el promedio de las universidades privadas.

El campus en sí no es particularmente extravagante. Muchas clases se reúnen en el sótano, no cuenta con una pared de roca para escalar y la escuela tiene que asociarse con otras dos para crear un equipo de fútbol.

Sin embargo, tiene otros beneficios. Según se tiene conocimiento, sus graduados obtienen trabajos muy bien remunerados en cuanto reciben su título.

Esta es la razón por la que la escuela te ofrece el mayor costo-beneficio.

Tu título puede más que compensar los gastos

Cuesta más obtener un título en Harvey Mudd que comprar una casa.

Sin embargo, este título puede dar muy buenos resultados. Google contrató a 11 de los 170 graduados en mayo pasado. Amazon y Microsoft contrataron cuatro cada uno.

Estos no son casos aparte. Muchos estudiantes son contratados como ingenieros por gigantes tecnológicos. El salario promedio inicial para la clase del 2015 fue de 92.500 dólares… el doble de lo que se espera que gane una persona típica de veintitantos años con un título universitario.

La mayoría de los estudiantes no están pagando el monto completo

Al igual que otras universidades, Harvey Mudd les ofrece a los estudiantes becas generosas que reducen significativamente el “precio de etiqueta”. Más de tres cuartas partes de los estudiantes de primer año recibieron ayuda financiera de la universidad este año. Las becas realmente pueden ser algo que cambien las reglas del juego. El monto promedio era de 26.700 dólares.

Aunque la escuela concede algunas becas con base en los méritos, la mayoría de los estudiantes están recibiendo becas basadas en sus necesidades económicas. Aun así, alrededor del 42% de los estudiantes solicitan préstamos para cubrir el costo. El monto promedio de los préstamos es de 5.800 dólares por estudiante.

Es ‘como un campamento de verano STEM de cuatro años’

STEM es el rey en Harvey Mudd. Solo hay nueve carreras, ya sea del departamento de ciencias o bien de tecnología, ingeniería o matemáticas. Cada estudiante tiene que tomar cursos de nivel de introducción en cada materia, independientemente de que carrera seleccionen.

“De cierto modo es como un campamento de verano STEM de cuatro años en el que trabajas arduamente y en el que tienes que desvelarte, pero hay todo tipo de cosas increíbles de forma diaria”, dijo Ian Fisher, un consultor de la educación en College Coach que trabaja con muchas familias en la costa oeste para encontrar la mejor opción universitaria para sus hijos o hijas.

Maria Klawe, presidente de la escuela, dice que las clases de Harvey Mudd son rigurosas y avanzan con rapidez, por lo que motiva a los estudiantes a trabajar juntos.

“Avanzamos con más contenido durante las primeras semanas de una clase de matemáticas comparado con el avance que se logra en Princeton durante todo el semestre”, dijo Klawe.

Los estudiantes de Mudd eligen una de las nueve carreras de STEM.

Pero se trata de algo más que STEM

La escuela ofrece un currículo mixto que no puedes encontrar en muchas otras universidades con enfoque en STEM. Un tercio de los cursos de los estudiantes pertenecen a humanidades y ciencias sociales.

La razón principal por la que la estudiante de tercer año, Kathleen Kohl, eligió a Harvey Mudd por encima de una gran institución de investigación como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) fue la flexibilidad para explorar otros intereses fuera de STEM.

“Me gustaba la física en la escuela secundaria, pero realmente no sabía si quería continuar con ello. Yo tuve otros intereses académicos y no quería ir a una escuela donde tuviera que abandonar esa parte de mí”, dijo Kohl.

Ella, de hecho, obtuvo un título en física. Pero también ha tomado cursos de escritura creativa —uno enfocado en Dickens y Hardy— y está en el coro.

Lo mismo sucede con Tiffany Lim, una graduada del 2014 que actualmente trabaja como ingeniera de software para LinkedIn.

“Yo era una nerd de la robótica que participaba en la orquesta y leía clásicos en mi tiempo libre. Harvey Mudd realmente es buena en cuanto ser la mejor opción de dos mundos”, dijo Lim.

Los estudiantes de Harvey Mudd pueden tomar clases en las universidades cercanas, como por ejemplo en Claremont McKenna y Scripps, dándoles una amplia variedad de opciones.

Trabaja para SpaceX en cohetes espaciales antes de graduarte

Las empresas están haciendo fila para trabajar con estudiantes de Harvey Mudd, antes de que terminen sus estudios. Alrededor de 40 de estas patrocinan lo que se llama el “programa de la clínica” cada año, y por lo general hay una lista de espera, dijo Klawe.

Un equipo de estudiantes es asignado a cada proyecto. En el pasado, SpaceX les ha pedido a los estudiantes mejorar el software utilizado en sus cohetes. Una compañía llamada RevMedX contó con la ayuda de estudiantes para diseñar un vendaje inyectable que puede ser utilizado para detener el sangrado abundante de los militares. Otro equipo de estudiantes creó un programa para ayudar a las revistas People y Time a clasificar cientos y miles de fotografías enviadas durante los eventos de los Óscar.

Sus fiestas temáticas son mejores que las tuyas

“De lunes a jueves, la gente tiene su cabeza agachada y está estudiando duro. Pero los fines de semana, tenemos una cultura de residencia estudiantil muy fuerte… es como nuestra versión de la vida griega”, dijo Lim.

No hay cofradías ni hermandades de mujeres en Harvey Mudd, pero cada dormitorio organiza dos grandes fiestas al año que puede “realmente involucrarte”, dijo.

Su dormitorio pidió que llevaran cinco toneladas de nieve para una fiesta e inundó el patio para una fiesta en la piscina. Otro dormitorio organiza una fiesta del “Lejano Oeste”, en la que cubre el piso del patio con cáscaras de maní. Y, por supuesto, cuentan con un toro mecánico.

No todo tiene que ver con el dinero

En una época en la que los costos universitarios y las deudas estudiantiles están por las nubes, uno pensaría que las perspectivas de empleo prometedoras sería una gran atracción. Pero la idea de un salario de seis cifras no es lo que atrajo a Kohl a Harvey Mudd.

“Claro, si termino ganando una gran cantidad de dinero sería una ventaja, pero no es una prioridad”, dijo Kohl.

Ella recibe una beca de la escuela que cubre la mayor parte de los gastos. Pero aún se graduará teniendo una deuda de 25.000 dólares en préstamos. A pesar de que Kohl no estaba aspirando a exactamente una carrera lucrativa, ella sabe que las industrias STEM tienen oportunidades de trabajo sólidos.

La estudiante de tercer año de Harvey Mudd, Kathleen Kohl, tiene un título en física. Casi la mitad de los estudiantes allí son mujeres.

¿Cómo puedes ingresar?

Casi todos los estudiantes de Mudd tenían las mejores calificaciones en la escuela secundaria. Tienes que amar las matemáticas y la ciencia, pero no a expensas de otras cosas.

“Una de las cosas que buscamos en los estudiantes es que les interese lo suficiente asegurarse de que otros están entendiendo el material tan bien como ellos”, dijo Thrya Briggs, vicepresidente de admisión y ayuda financiera.