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Vive el golf

Tiger Woods se compara con Messi y Ronaldo

Por Matias Grez

(CNN)– Debido a que no ha ganado ningún major desde 2008, a veces es fácil olvidar el impacto que Tiger Woods ha tenido en el golf.

Sin embargo, el 14 veces ganador de torneos major sin duda no lo ha olvidado y está orgulloso de cómo su deporte ha cambiado desde que ingresó al circuito profesional en agosto de 1996.

Woods rápidamente fue nombrado deportista del año de Sports Illustrated, ganó su primer major —el Masters en abril de 1997— y se convirtió en el jugador más joven en la historia que lo ha logrado.

Para junio de ese año, él había completado el ascenso más rápido al número 1 del mundo.

“No creo que necesariamente seamos más grandes que el deporte”, respondió Woods cuando le preguntaron por qué los atletas como él, Diego Maradona y Michael Jordan trascienden en sus disciplinas respectivas.

“Creo que simplemente hemos tenido tanto éxito en el deporte, y creo que radica en la forma en la que lo hemos hecho”.

Y Woods ve similitudes entre el efecto que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo están teniendo en el fútbol y cómo él cambió el golf.

“Lo que Messi y Ronaldo están haciendo ahora en el fútbol es fenomenal… pero en dos formas distintas”, explicó el golfista de 39 años de edad. “Dos formas distintas de hacerlo, ¿cierto?”

“Y tienes a Michael Jordan cuando entró a la liga (NBA), él hizo las cosas completamente distintas a cualquier otra persona”.

Woods cree que él forjó su propio camino en el golf, al enfocarse en el atletismo como ningún jugador lo había hecho antes.

“Cuando entré al golf, hice las cosas de forma distinta porque nadie si quiera había entrenado, nadie hacía pesas, nadie salía a correr, ni hacía carreras”, recordó.

“Nadie hacía ninguna de esas cosas en el golf, y yo tuve éxito en hacer las cosas de manera distinta. Y creo que eso es lo que las personas ven a veces y por lo que se han inclinado”.

Woods no ha ganado un título del PGA Tour desde 2013… y ahora está experimentando qué se siente ser un golfista en el lado menos glamoroso de las clasificaciones.

Recientemente se sometió a una tercera operación para reparar un nervio en su espalda y se mostró decaído durante una conferencia de prensa, al afirmar que actualmente no hay “nada que espere con entusiasmo”.

Sin embargo, a pesar de que Woods no se encuentra en buenas condiciones, él dice que no ha dejado de disfrutar el golf.

“Amo el golf y hay ocasiones en las que sé que el golf no me ama a mí”, le dijo el número 411 del mundo a Deportes CNN. “Cuando hago ese tiro y creo que es perfecto y termina en un búnker”.

“O tiene ese mal rebote y termina en el agua. Los dioses del golf pueden darte la espalda bastante rápido. Sin embargo, creo que nosotros como individuos simplemente disfrutamos el deporte porque depende de nosotros”.

“La pelota no se mueve; no es un deporte reaccionario. Simplemente te ve directamente, se ríe de ti y te dice que hay un pequeño hoyo por ahí, así que debes ponerla ahí, y todo depende de ti”.

A pesar de la falta de forma y de títulos, Woods sigue siendo la cara del golf en los Estados Unidos.

En un estudio reciente, el 14 veces ganador de torneos major fue reconocido por el 97% de los estadounidenses. Para poner esa cifra en perspectiva, de los actuales golfistas que están en las primeras 10 posiciones, a Rory McIlroy era a quien más conocían con el 42%.

Woods dice que la fama —ser la estrella del deporte con la que hasta el presidente quiere una foto— no es algo por lo que inicialmente se involucró en el golf, y extraña los días en los que jugaba golf en su universidad, cuando simplemente era un rostro más en el campus.

“Esa parte no es la razón por la que me volví profesional y no es la razón por la que empecé a jugar”, dice entre risas. “Es un producto secundario y realmente disfruto el anonimato y realmente disfruté de mi tiempo en Stanford cuando estuve ahí”.

“Tienes a todas estas personas increíbles que son parte de la cultura de Stanford. Pero el anonimato de todos, lo disfrutamos. Una vez entras a la fuerza laboral y vas más allá de eso, te das cuenta de que Stanford era como una utopía”.

“Los tiempos han cambiado tanto en un periodo tan corto de tiempo —he sido parte del tour por 20 años— que todo es tan instantáneo. Básicamente ahora todos los que tienen un teléfono inteligente son medios de comunicación”.

Sin embargo, los titulares no siempre han sido positivos; la infidelidad de Woods mientras estaba casado con Elin Nordegren, por ejemplo, fue divulgada ampliamente.

En una entrevista reciente con la revista TIME, el golfista reveló que le explicó a sus hijos por qué sus padres ya no viven juntos, ya que no quería que lo escucharan de alguien más conforme se hacían mayores.

“En retrospectiva, no es cómo cambiaría el 2009 y todo lo que ocurrió”, respondió Woods cuando le preguntaron si habría hecho algo de manera distinta.

“Habría tenido una relación más abierta y honesta con mi exesposa. Tener la relación que tengo ahora con ella es fantástico. Ella es una de mis mejores amigas”.

“Podemos tomar el teléfono y nos hablamos todo el tiempo. Ambos sabemos que lo más importante en nuestras vidas son nuestros hijos. Desearía haber sabido eso en aquel momento”.

“He tomado la iniciativa con mis hijos y les he dicho directamente ‘Chicos, la razón por la que no estamos en la misma casa, por la que no vivimos bajo el mismo techo, mamá y papá, es porque papá cometió algunos errores'”.

“Solo quiero que lo entiendan antes de que lleguen a la edad del internet e ingresen a algo o que sus amigos les digan algo. Quiero que provenga de mí, para que cuando alcancen la madurez, les contaré la historia real”.

El dominio de Woods que va en decadencia en el deporte ha permitido que una nueva generación de golfistas prospere. Jordan Spieth, Rory McIlroy, Jason Day y Rickie Fowler ahora compiten regularmente entre ellos por llevarse los títulos de torneos major.

Sin embargo, Woods está preocupado porque ciertos obstáculos en el deporte están permitiendo que menos personas tomen palos de golf cada año.

“En general es difícil jugar golf debido a la asequibilidad”, añadió Woods. “Encontrar lugar es en los que puedes jugar, y la asequibilidad del golf es mucho más costosa en comparación con cualquier otro deporte”.

“Es por eso que tenemos todas las complicaciones en nuestro deporte”.

“¿Por qué no crece nuestro deporte? Nos estamos volviendo visiblemente más sabios; hay más personas que ven golf, pero la participación no es la misma”.