Nota del editor: Raúl A. Reyes, un abogado y miembro de la junta de colaboradores de USA Today, escribe frecuentemente para CNN Opinión. Síguelo en Twitter @RaulAReyes. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas.

(CNN)– Ella tenía que llegar allí.

El martes por la mañana, la campaña de Hillary Clinton dio a conocer una publicación en el sitio web de su campaña con el titular Siete formas en las que Hillary Clinton simplemente es como tu abuela. Dado que se utilizó el término en español "abuela", al parecer esta lista estaba diseñada para atraer a los posibles votantes latinos.

La lista incluía puntos como, "ella lee para ti antes de la hora de dormir" y "ella tenía una palabra para Donald Trump... '¡Basta!' Enough!".

Con todo respeto, el último esfuerzo de Clinton para conectarse con los latinos fue mucho peor que malo. La lista de su campaña es un ejemplo del "Hispandering" en su peor momento. Es condescendiente con los latinos y ha generado un rechazo merecido en las redes sociales.

Clinton es una mujer inteligente y exitosa, y sin duda puede llegar a ser presidenta. Pero, seamos honestos: ella no es "exactamente como" mi abuela ni como las abuelas de los otros votantes latinos. Mi abuela no asistió a la Wellesley College ni a la Escuela de Derecho de Yale; con suerte logró terminar la escuela primaria. Mi abuela no ofrecía discursos por 200.000 dólares en Goldman Sachs; durante la mayor parte de su vida, limpió casas. Mi abuela crió a siete niños en El Paso, Texas, pero no vivió lo suficiente como para conocer a la mayoría de sus nietos.

El problema con el intento de Clinton de llegar a los latinos es que trata con paternalismo a los votantes hispanos. La publicación de "Las siete formas" al parecer fue formulada sin analizarla detenidamente, ya que consiste principalmente de GIFs y fotos. El punto "ella lee para ti antes de la hora de dormir", el cual aparece acompañado de una imagen de Clinton con dos niños que no son sus nietos, parece haber sido tomada durante el día. El punto, "una palabra para Donald Trump" en realidad tiene dos palabras: "¡Basta!" y luego la traducción en inglés "Enough!"... y "basta" no es una expresión común. (" Ya", la cual también significa "suficiente", habría sido mejor). Lo que no aparece en esta lista no muy útil es un debate sustancial de los temas que les interesan a los latinos.

No es de extrañar que este esfuerzo fracasara. Para el martes por la noche, el hashtag #NotMyAbuela se volvió una tendencia en Twitter. Los latinos se apresuraron a señalar las diferencias entre sus abuelas y Clinton, al decir: "Mis abuelas sobrevivieron a la pobreza, esposos abusadores y dictaduras... Hillary usa trajes de pantalón y chaqueta de diseñador" y "mi abuela trabajó como cortadora de carne en una planta de empaque hasta que tuvo 66 años" (@metalbones59).

Otros plantearon puntos de política importantes, como "a diferencia de HRC, las facturas de mi abuela no son pagadas por los grupos de presión, por los PAC y las prisiones privadas" (@lowsell) y "mi abuela no apoyaría la deportación de niños migrantes centroamericanos a los países violentos de los que trataron de huir"(@paulinecstasy).

La reacción negativa fue tan fuerte que la campaña de Clinton posteriormente cambió su título original "Siete formas en las que Hillary Clinton simplemente es como tu abuela" a "7 cosas que Hillary Clinton tiene en común con tu abuela".

Al parecer Clinton aprendió muy poco de un error anterior con los latinos. En octubre, su campaña fue criticada por una publicación en español de "Siete cosas que no sabías sobre Hillary Clinton".

Dicha lista fue igualmente superficial, ya que contenía cosas como "ella es una abuela" y destacando el hecho de que Marc Anthony subió a Clinton al escenario en un concierto. Estaba en español, a pesar de que los votantes latinos en gran medida hablan inglés; un informe de Pew en mayo determinó que un porcentaje récord del 68% de los hispanos habla inglés con fluidez, por encima del 59% en el 2000.

El aspecto más lamentable de estas controversias es que son tan innecesarias. Clinton es muy popular entre los latinos y tiene una ventaja considerable sobre todos sus potenciales rivales presidenciales. Una encuesta de Univision llevada a cabo este verano descubrió que ella era la mejor opción para los latinos, por encima de sus posibles rivales. Entre los votantes demócratas latinos que están registrados, el 73% apoyaba a Clinton. Una encuesta llevada a cabo por NBC/Telemundo este mes mostraba que Clinton dominaba todo el ámbito del Partido Republicano en enfrentamientos hipotéticos.

Sin duda, los votantes latinos valoran cuando los candidatos hacen un verdadero esfuerzo por conectarse con nuestra comunidad. Sin embargo, este fracaso es prueba de que reconocemos el "Hispandering" cuando lo vemos.

A Clinton le habría ido mucho mejor si hubiera resaltado su promesa de tomar acciones ejecutivas en cuanto a la inmigración, su compromiso de hace mucho tiempo con los derechos civiles y el hecho de que sentó las bases para la Ley de Cuidado de Salud Asequible, la cual ha beneficiado a millones de hispanos. Estas son razones genuinas para que los latinos acepten a Clinton, no porque tenga alguna similitud con nuestras abuelas.

En lugar de confiar en trucos, Clinton tiene que formular un caso serio para contar con el apoyo latino. Y, por favor, deje a nuestras abuelas fuera de esto.